Conmemoran el martirio de Miguel Agustín Pro

Considerado el ícono de la lucha por los derechos humanos fue fusilado en 1927 en el gobierno de Plutarco Elías Calles, acusado de cargos de conspiración y terrorismo.

Torreón, Coahuila

Sin juicio de por medio y bajo orden expresa del entonces presidente Plutarco Elías Calles, Miguel Agustín Pro y otros laicos y religiosos mexicanos fueron fusilados en 23 de noviembre del año 1927, fecha conmemorativa, como se marca para los mártires.

El Padre Pro tenía 33 años, la edad de Cristo. Es considerado como un ícono de la lucha por los derechos humanos, entre otras cosas, debido a que el expediente que se le armó por parte de las autoridades de la época bajo cargos de conspiración y terrorismo, estuvo plagado de errores, mentiras y falsedades.

Para el catolicismo ya es una figura central, puesto que su vida breve también tuvo para sus semejantes momentos de alegría, en medio de la pena que enmarca siempre a las guerras.

Este lunes en la iglesia de la Nueva California, que lleva el nombre del beato mexicano, se conmemoró no su muerte, sino su vida culminando con una misa y una kermés popular.

Integrantes de las Comunidades y de Derechos Humanos estuvieron presentes. Entre ellas, Fundación Unida por Nuestros Desaparecidos de Coahuila, personas que brindan apoyo económico solidario con alimentos, medicina alternativa, quiropráctica, cuidado del agua, ecología y artes para los niños, muy en el marco de los lineamientos replanteados por Su Santidad Francisco I.

Leticia Trejo, de desarrollo Comunitario del Nazas, que es una A.C., en la que trabajan entre otras cosas la medicina alternativa, economía solidaria, cooperativa y ahorros así como diversas capacitaciones para fomentar el desarrollo humano, destacó que Miguel Agustín Pro no sólo se caracterizó por su vocación hacia los derechos humanos, sino también al compromiso social.

"Se dedicó a los mineros, entre él y su mamá hicieron muchas cosas para ayudar a la gente que no tenía manera de conseguir comida, que sufría opresión. Se disfrazaba de muchas cosas, como obrero, gachupín, de muchas cosas".

Esperan que con la próxima visita del Papa Francisco se pueda abrir la puerta para que el sacerdote cristero originario de Zacatecas, pueda ser canonizado así, como el santo de los derechos humanos y el activismo social, tan necesarios para los tiempos que corren.