Julián salió de Honduras y llegó a la Antigua Aceitera

Tiene una bebita de 4 meses. Con 22 años de edad se echó a andar por territorio mexicano, el cual cruzó encima de la mítica Bestia. Señala que salió de su país huyendo de la Mara y miseria.
Señalan que han sido explotados por empleadores de Torreón.
Señalan que han sido explotados por empleadores de Torreón. (Lilia Ovalle)

Torreón, Coahuila

Tela es una ciudad y puerto del departamento de Atlántida en la república de Honduras. Allí nació Julián en 1991.

"No tengo el dinero adecuado para casarme, no cuento con recursos. Ahorita no me voy a mover de Torreón porque mi niña está muy chiquita".

Con 22 años de edad se echó a andar por territorio mexicano, el cual cruzó encima de la mítica Bestia, máquina de ferrocarril que inspira grandes esperanzas y ha dejado en el camino a cientos de hombres y mujeres mutilados luego de quedarse dormidos sobre la marcha.

Julían tiene piel de leche. Alegre comenta que el viernes pasado cumplió 24 años y lo celebró con unas cervezas, sus amigos y su nueva familia, porque a pesar de que a los 15 años fue por primera vez papá y volvió a serlo con la misma mujer a los 21, ahora es padre de una niña mexicana que nació 4 meses atrás.

"Mi mujer se llama Margarita, ella es de Torreón y vive en un lugar que le dicen la Antigua Aceitera. Yo sí quisiera casarme pero ella también tiene problemas con sus papeles".

¿Qué tipo de problemas?

-Ella no está registrada.

Julián tenía como objetivo llegar a Nuevo Orleans porque allá tiene a dos hermanos, un sobrino y una cuñada. Dice que en Irapuato, Guanajuato, consiguió trabajo como ayudante de albañil pero tras una semana el patrón lo botó y amenazó con echarle encima a migración.

Ahora vive en la colonia Antigua Aceitera con su mujer y su nueva familia política.

"Ya me junté. Tengo una niña de 4 meses pero no me he podido casar. No tengo el dinero adecuado para casarme, no cuento con recursos. Ahorita no me voy a mover de Torreón porque mi niña está muy chiquita. Necesito 2 mil 400 pesos para poder pagar el matrimonio".

"En nuestro país tenemos una situación muy difícil. Huimos por la miseria y porque La Mara sigue allá. Conocí a Margaritacuando yo estaba pidiendo".

Julián asegura que su paso por Torreón tiene un propósito. Y lo comparte.

"En nuestro país tenemos una situación muy difícil. Huimos por la miseria y porque La Mara sigue allá. Conocí a Margarita cuando yo estaba pidiendo. Ella iba pasando y comenzamos a hablar. Acá también tenemos a un compañero que vive en unión libre, Jeason. Se quiere casar pero necesita más de 2 mil pesos".

Aunque asegura que es algo indeseable, algunas veces para poder seguir el camino y poder comer, los migrantes piden ayuda las familias que dejaron. Y ellas les mandan el dinero.