Obispo de Saltillo pide dejar de ser indolentes y crueles

Durante la misa de imposición de ceniza, Raúl Vera dijo que los político no están buscando el bienestar de la ciudadanía, ni de las víctimas de Ayotzinapa, Pasta de Conchos y migrantes.
Misa del 'miércoles de ceniza' en la iglesia del Santo Cristo.
Misa del 'miércoles de ceniza' en la iglesia del Santo Cristo. (Ana Ponce)

Saltillo, Coahuila

Durante la misa de imposición de ceniza realizada este miércoles en la capilla del Santo Cristo, el Obispo de Saltillo, Raúl Vera López, recordó a los feligreses que el inicio de la cuaresma es tiempo propicio para la reflexión del propósito de la vida que cada uno tiene.

Además de entender que se debe relegar la propia vida para actuar con justicia.

"Descubrir que en la tierra estamos para producir vida, para respetar la vida y promoverla, para conducir nuestra propia vida por el camino verdadero", dijo.

Aseguró que los creyentes deben dejar de ser crueles, indolentes ante el sufrimiento ajeno e indolentes ante todas las cosas, "terribles que se están haciendo en contra de México".

Llamó a contribuir para que el pueblo salga de la disgregación, que sólo se logrará con la gracia humana que tienen los cristianos.

Refirió que el equipo político del país que no está buscando el bienestar de la ciudadanía y comentó que las víctimas de Ayotzinapa se han convertido en un emblema de las víctimas Pasta de Conchos, de las víctimas de la pobreza y del trabajo esclavizado.

De igual manera señaló que no hay que ser omisos de los crímenes que se cometen en contra de los migrantes, quienes son presa de la trata de personas, trabajos forzados y comercio de órganos.

Esto por parte de la delincuencia organizada en conjunto con autoridades del Instituto Nacional del Migrante, la Policía Federal y pandillas o grupos delincuenciales como los Mara Salvatrucha.

Llamó a contribuir para que el pueblo salga de la disgregación, que sólo se logrará con la gracia humana que tienen los cristianos que son portadores de la riqueza del sentido humano, del sentido de la organización política, económica y social.

Finalmente invitó a los creyentes a salir de los templos y empezar una vida en la religión ayudando a construir un país justo.