Michou y Mau lleva alegría y esperanza

Instalaciones del Hospital Universitario se convierten en la sede de un evento de convivencia que se realiza dos veces al año.
Los pequeños reciben una atención integral durante el tratamiento.
Los pequeños reciben una atención integral durante el tratamiento. (Lorenzo Encinas)

Monterrey

En medio de un ambiente de alegría y en plan familiar niños y jóvenes que son atendidos de lesiones derivadas de quemaduras tuvieron una convivencia en el Hospital Universitario.

El evento que se lleva a cabo dos veces al año, en los meses de febrero y septiembre, recibe en sus instalaciones a la fundación Michou y Mau, quienes ofrecen apoyo y orientación, para llevar a cabo el tratamiento de secuelas por quemaduras, a pacientes menores de 19 años.

 Estas consultas se hacen en Monterrey como parte del programa “Clínica de atención de niños con secuelas de quemaduras”.

 La asociación Michou y Mau fue fundada por Virginia Sendel Lemetre, y es una instancia que lleva a cabo eventos con la finalidad de contactar a los niños mexicanos de escasos  recursos, con hospitales ubicados en Galveston Texas, Sacramento, Boston y Cincinnati, en los Estados Unidos, con el objetivo de que se les brinde apoyo suficiente para tratar a los niños con quemaduras y la atención sin un costo.

“Estas campañas tienen 15 años de estarse celebrando y se cuenta con el apoyo del gobierno, salubridad y DIF, el Hospital Universitario y la Fundación Michou y Mau, pues trabajamos de manera conjunta para poder captar a todos estos niños que resultan con quemaduras luego de un accidente y poderles brindar una atención adecuada”, dijo el doctor Mauricio Manuel García, del Hospital Universitario.

 El especialista dijo que es muy importante el brindar una atención integral a los menores pues, a raíz de las lesiones se presentan una serie de secuelas las cuales se tienen que tratar de una manera oportuna para integrar a los menores a la sociedad.

En este caso es el departamento de cirugía plástica del Hospital Universitario, el área que se  coordina con los médicos y gente de rehabilitación del hospital de Galveston, Texas,  para atender a los niños y así lograr una gran mejora.

ESTÁN OPTIMISTAS

Madres de familia asistentes a este evento se mostraron optimistas luego del cambio de sus hijos a raíz del tratamiento.

“Mi niño tuvo un accidente y se me ponía muy triste, ahora ha cambiado, poco a poco pero ha cambiando, ha sido mucha la ayuda y mi hijo ha ido mejorando con las operaciones que le han hecho aquí (Hospital Universitario) y él va mejor y se va superando y sobre todo va perdiendo el miedo”, dijo Doña Juana María, madre de Adrián, un menor que ha sido atendido gracias al trabajo conjunto de la fundación y el Hospital Universitario.

Mientras platicaba Doña Juana María, un mimo realizaba su actuación y los menores no perdían detalle de los movimientos del joven voluntario.

:CLAVES

TRABAJO EN CONJUNTO

El hospital Shriners de Galveston, Texas, recibe de México alrededor de 300 y 350 niños; y ha realizado más de tres mil reconstrucciones quirúrgicas al año.

La atención de un niño con secuelas de quemaduras, se prevé entre 22 mil y 25 mil dólares y el hospital Shriners cuenta con un presupuesto de 40 millones de dólares para el área.

El departamento de cirugía plástica del Hospital Universitario, es el área que se  coordina con el hospital de Galveston, Texas,  para atender a los niños y así lograr una gran mejora.