Mesófilos del Nevado, siete años de protección

La Semadet celebra la primera área protegida estatal; la presencia de depredadores demuestra que son bosques bien conservados.
El Parque Estatal Bosque Mesófilo mantiene una integridad ecológica funcional.
El Parque Estatal Bosque Mesófilo mantiene una integridad ecológica funcional. (Cortesía Semadet)

Guadalajara

Hoy hace siete años fueron protegidos mediante un decreto estatal cuatro polígonos del bosque mesófilo de montaña que sobreviven en las barrancas intermedias del Nevado de Colima. Los registros y monitoreos de su enorme diversidad y la salud de los ecosistemas demuestran que fue un acierto generar en la zona el primer espacio protegido de carácter estatal, en busca de generar sinergia con el parque nacional de la parte alta, que data de 1936, y que es coadministrado también por el gobierno de Jalisco.

“Queremos celebrar y compartir con ustedes y la ciudadanía, la enorme riqueza biológica y la importante función de proveedor de servicios ambientales y sociales que brindan estos ecosistemas maravillosos de México. A siete años de su Decreto, el Parque Estatal Bosque Mesófilo, mantiene una integridad ecológica funcional y una participación activa en la conservación por parte de los dueños y poseedores de esta área protegida”, dijeron esta mañana la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial, Magdalena Ruiz Mejía, y la bióloga y responsable del monitoreo, Sonia Navarro Pérez.

Una prueba evidente es la presencia de depredadores, la parte alta de la cadena trófica que necesita que el resto de las especies y de los biomas que lo hacen posible. 

Este año 2016, se invertirán 1.6 millones de pesos en el Parque Estatal Bosque Mesófilo, para ejecutar diversas acciones de conservación y manejo, que continuarán incentivando proyectos productivos alternativos, y manteniendo este ecosistema.

En específico, se apoyará al ejido de Huescalapa para desarrollar unos módulos de atención de visitantes e iniciar con un proyecto de ecoturismo en su territorio. “Se ha venido trabajando de forma conjunta y coordinada con diversas instituciones académicas, gubernamentales y sociales como Centro Universitario del Sur de la UdeG, Tecnológico de Ciudad Guzmán, Conafor con el pago por servicios ambientales, Semarnat con el Programa de Empleo Temporal, y los municipios, y con el acompañamiento del Patronato del Nevado de Colima y Cuencas Adyacentes”.

Se han apoyado proyectos productivos sustentables y de conservación como producción de café, hongos, plantas en vivero; manejo y aprovechamiento de agrobiodiversidad en parcelas de producción de mezcal, en Zapotitlán de Vadillo, en el corredor Nevado – Sierra de Manantlán; fortalecimiento de iniciativas locales de ecoturismo como son el proyecto Amixtlán (cabañas de Zapotitlán de Badillo); sendero del Acueducto (Semarnat); ejecución de obras de conservación de suelo, capacitación y equipamiento a brigadas comunitarias para el manejo del fuego.

El decreto estatal data del 11 de julio de 2009; tiene una extensión de 7,213.04 ha en cuatro polígonos que tocan el Parque Nacional Volcán Nevado de Colima, en los municipios de San Gabriel, Tuxpan, Zapotitlán de Vadillo y Zapotlán El Grande.

El bosque mesófilo “cubre menos del 1.0 % de la superficie del país, en una faja angosta de las cadenas montañosas desde el sureste de Tamaulipas hasta el norte de Chiapas en la vertiente del Golfo, y por la vertiente del Pacífico su distribución es aún más dispersa desde el sur de Sinaloa hasta Oaxaca. Se caracteriza por ser un bosque denso, siempre verde o subcaducifolio, con abundancia de helechos, bromelias, musgos, orquídeas, lianas y árboles donde destacan géneros como Carpinus, Cornus, Dendropanax, Liquidambar, Magnolia, Ostrya, Persea, Quercus, Meliosma, Styrax y Tilia con alturas entre 15 y 40 m”, señala la ficha técnica de la Semadet.

En Jalisco, el bosque se encuentra entre los 800 y 2,500 metros sobre el nivel del mar, en zonas donde lo accidentado de la topografía o el aislamiento lo han protegido de la transformación drástica por las actividades humanas conformando seis subregiones: San Sebastián-Talpa-Mascota, Sierra de Cacoma, Sierra de Manantlán, y Nevado de Colima.