Corrupción al interior del mercado de Gómez Palacio

Locatarios de con más de 30 años, señalan que la directiva solapa la invasión de los pasillos, arrendamiento de locales y uso como bodegas.

Gómez Palacio, Durango

Locatarios con más de 30 años de antigüedad en el Mercado José Ramón Valdez de Gómez Palacio, están inconformes por las formas en la que la directiva exige derogar el recién reformado reglamento municipal de mercados.

Consideran que no se apegan a derecho, además de denunciar actos de corrupción al solaparse la invasión de los pasillos, el arrendamiento de locales y el uso como bodegas de otros más, evidenciando un acaparamiento de espacios.

Ezequiel Carrillo tiene 35 años de pertenecer al mercado, demandó abrir a consenso a las acciones que se vayan a desarrollar por parte de la directiva que encabeza Francisco Rodríguez Saucedo y del mismo municipio, en un afán de mejorar las condiciones, para que sea en beneficio de los clientes y no en su perjuicio.

Advirtió que si no hay consentimiento entre los locatarios, no se obtendrá ninguna respuesta a las peticiones que se hagan al municipio, sobre todo cuando algunas acciones realizadas estuvieron fuera de la legalidad.

Puso de ejemplo la manifestación hacia el Cerro de Pila, donde se encontraba el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, que le reclamaron peticiones que no son de su competencia, ni tampoco de su interés.

Dijo que si bien hay carencias y merecen ser atendidas, es importante abrirse al diálogo para no sólo exigir el cumplimiento a las autoridades municipales, sino también se fijen compromisos de parte de todos los locatarios y la directiva.

Entre las necesidades que se tienen está la falta de regulación a los vendedores de discos compactos por el volumen estridente, es necesaria más limpieza, hay deterioro de banquetas y se requiere su rehabilitación, pero sobre todo orden para impedir violaciones como es el subarrendamiento de locales y la invasión de pasillos.

Precisó que ni está a favor del municipio, ni tampoco en contra de ampararse al nuevo reglamento de Plazas y Mercados, pues difícilmente fructificará.