Pintar la naranja para que brille, toda una tradición

El proceso dura entre 20 a 25 minutos, desde que la descargan del camión hasta que sale pintada.
Entre 20 y 25 minutos dura el proceso.
Entre 20 y 25 minutos dura el proceso. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

Imaginar que se tenga que pintar la naranja, dejó de ser una vaga idea. La realidad es que sucede y se les aplica una tintura para acentuar su color.

"En una banda, se transporta la naranja hacia un contenedor donde se cepilla inicialmente, luego pasa a la máquina de pintado donde el agua está a 60 grados de temperatura para que pueda agarrar color, de lo contrario la naranja no se pinta", explica Carlos Alonso Jiménez González de 28 años de edad y diez de trabajo en la bodega de la avenida de las Legumbres en el Mercado Abastos.

Después se le aplica una cera especial natural y pasa a otra máquina con unos cepillos donde se le da el brillo característico. Continúa su camino por otra banda que cuenta con unos abanicos en donde se seca. Baja por la misma banda para transportarla a la seleccionadora que las separa por tamaño y la acomoda en ciertos cajones, para luego salir a la venta.

¿Por qué pintar la naranja?

"La naranja llega de manera original directamente del árbol del huerto, aterrada y llega con un color amarillo y descolorido y para darle mejor vista, se le aplica la pintura, para que le de brillo y vista".

El proceso de pintado de naranja dura entre 20 a 25 minutos, desde que la descargan del camión hasta que sale pintada.

A la máquina procesadora se le tiene que depositar hasta una tonelada de naranja para poderla echar a andar y luego según lo que se necesite, llegándose a pintar hasta veinte toneladas al día cuando es temporada.

Diciembre mes de la naranja

Procedente de Montemorelos, Nuevo León y Tamaulipas, la temporada fuerte de venta de naranja es diciembre, por los bolos, reliquias, además de que baja de precio y se tienen clientes de Zacatecas, Chihuahua, Parral, que se surten al mayoreo, para sus comercios y fruterías.

"Nos levantamos desde las cuatro de la mañana para poder venir a abrir, sin importar la temperatura. Desde 1994 a la fecha, en Torreón, aunque durante 40 años lo hacíamos antes en Monterrey", dijo el propietario quien acompañado de su hija trabajan todos los días en este negocio.
señala:

"La naranja se vende por el precio que es más barata en comparación con otros productos. Deja poco pero en la venta por volumen está la ganancia, labor que terminamos a las tres de la tarde", expuso.