Reconoce la iglesia en Torreón el catolicismo va a la baja

El titular de Comunicación Social, Ignacio Mendoza Wong, informó que la baja respuesta de los jóvenes es preocupante y que además se presenta en más regiones del Estado.
Cada vez son menos los jóvenes que asisten a las celebraciones eucarísticas.
Cada vez son menos los jóvenes que asisten a las celebraciones eucarísticas. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

A la Diócesis de Torreón le preocupa el decremento que hay en el número de creyentes que asisten a las diferentes actividades eclesiásticas, particularmente a la misa, así lo afirmó Ignacio Mendoza Wong, director de Comunicación Social.

Para el párroco es evidente la ausencia de jóvenes mayores en las pastorales, sobre todo aquellos que van de los 20 años en adelante.

"Nuestra pastoral juvenil, es de adolescentes", comentó Mendoza Wong.

El titular de Comunicación Social señaló que esta tendencia no es propia de Torreón sino que hay otras regiones donde persiste la misma situación.

Al cuestionarle sobre las razones a las que atribuyen esta baja de interés hacia el catolicismo, consideró que hay necesidades que tal vez la Iglesia católica no está cubriendo. 

"Van marcando una tendencia importante de ausencia o decremento de cristianos católicos, esto nos preocupa sin duda alguna, porque refleja por un lado necesidades de las personas a las que nosotros no estamos respondiendo, si la gente se va es por algo", aseveró.

Aunque no dio una cifra exacta de porcentaje de decremento de creyentes, aseguró que es común ver pocas personas en misa, siendo las mujeres de edad adulta quienes asisten con mayor frecuencia.

"Cualquiera notará que disminuye el número de personas que van a misa, que los jóvenes normalmente está ausentes en las celebraciones nuestras, notará la ausencia de hombres, de varones, la mayoría son mujeres y mayores".

Sostuvo que toda esta situación ha dado pie a la reflexión por parte de las autoridades eclesiásticas, a fin de mejorar la situación a partir de un análisis detallado que responda a las necesidades de quienes siguen acudiendo, pero también para que se logre la reincorporación de aquellos que han dejado de llevar una participación activa dentro del catolicismo.