Se les hizo fácil, hoy son menores infractores

La Agencia Investigadora del Ministerio Público Especializada en Menores Infractores de la PGJE Coahuila indica que el delito más es el robo a transeúnte, a negocio y a casa habitación.
En Torreón, durante 2016 se han detenido a 500 menores infractores.
Los jóvenes detenidos son de edades de 14, 15, 16 y 17 años. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

La disfunción familiar y explorar nuevas experiencias, son las principales causas que motivan a un adolescente cometer algún tipo de delito.

Según la Agencia Investigadora del Ministerio Público Especializada en Menores Infractores, el delito que más perpetran es el robo a transeúnte con intimidación en las personas, el robo a negocio en su modalidad con violencia y simple, así como a vivienda.

Asimismo la estadística refiere que el 60% de las denuncias penales interpuestas son de robo a persona, el 30% negocio y el resto al robo a casa habitación.

En las declaraciones que emite un adolescente con respecto algún delito, argumenta que proviene de una familia desintegrada. En otros testimonios, aduce que “se le hizo fácil”, bajo el argumento de que explorar nuevas experiencias.

De 79 denuncias respectivas que fueron interpuestas por los afectados, se indica que el 50% de los atracos se cometieron con intimidación en las personas, es decir, que el infractor sacó una pistola, amenazó con un cuchillo o simplemente amedrentó de palabra a su víctima para conseguir su objetivo.

Las edades más frecuentes para cometer este de tipo de delitos oscilan entre los 14, 15, 16 y 17 años de edad, cuando se está en plena transición de la niñez a la adultez, en el cual, sino existe un guía para contener sus conductas, el adolescente podría cometer algún delito.

Las autoridades ministeriales explicaron que uno de los delitos que más lastiman a la víctima y que podrían ser cometidos por menores de edad, es la violación, acoso sexual y atentados al pudor.

Se detalló que los patrones de conducta que arroja este ilícito es cuando el menor de edad, intimida y seduce a su víctima, las cuales podrían ser infantes de tres hasta 12 años.

De enero de 2014 a la fecha, se han interpuesto diez denuncias del delito de violación. Con respecto al delito de posesión de drogas, en su modalidad de distribución y consumo se han elaborado 23 denuncias penales. Los adolescentes que comenten más este tipo de delitos son de entre 16 y 17 años.

En lo que se refiere a las trifulcas, se dio a conocer que este fenómeno se da mucho entre jovencitas estudiantes mejor conocido como “bullying”, aunque esta acción no está tipificada como tal, se han recibido diez denuncias por el delito de lesiones, en las cuales señalan que se a golpearon.

De igual forma, 13 demandas también fueron recibidas por mujeres adolescentes que pelearon en algún lugar de la ciudad.

Uno de los delitos que más lastiman a la víctima y que podrían ser cometidos por menores de edad, es la violación, acoso sexual y atentados al pudor.

Sólo una averiguación previa se integró para una jovencita de 16 años de edad, quien se le comprobó haber participado en la comisión del delito de secuestro, ya que según las investigaciones referían que cuidaba a un plagiado, en el interior de una casa de seguridad en la colonia Las Etnias.

Durante este 2014, tres adolescentes se vieron involucrados en un asesinato, el primero fue cometido por un menor de 17 años, quien asesinó a su víctima a puñaladas el pasado 19 de abril, en la colonia Fidel Velásquez.

El segundo fue perpetrado por otro adolescente de 17 años, quien pertenecía a una pandilla y apuñaló a su rival en 24 ocasiones, el pasado cinco de julio, en el ejido de Santo Niño de Aguanaval en el municipio de Matamoros.

El último ocurrió el pasado 22 de agosto, cuando un adolescente de 17 años de edad, asesinó también de varias puñaladas a un jovencito de 14 años, quien era una persona con capacidades diferentes.

Se explicó por las autoridades que dentro de las declaraciones que emite un adolescente con respecto algún delito, argumenta que proviene de una familia desintegrada, en la cual no hay alguna dirección por parte de los responsables del menor.

En otros testimonios, el infractor aduce que “se le hizo fácil”, bajo el argumento de que explorar nuevas experiencias.

Todos los casos son tratados con medidas de orientación, terapia ocupacional, psicología, entre otras disposiciones que por ley se otorga a los infractores.