Alumno con discapacidad denuncia discriminación

La madre del menor interpuso un amparo ya que los directivos se rehúsan a cambiar el salón de clases al primer piso para que el pequeño, que está en silla de ruedas, pueda acceder sin dificultad.
La señora Blanca Verónica Arredondo Argüello solicitó la intervención de CADHAC para que la Secretaría de Educación intervenga.
Blanca Arredondo, madre del menor, solicitó la intervención de CADHAC para que la Secretaría de Educación intervenga. (Daniela Mendoza )

Monterrey

Un niño de 10 años del municipio de Zuazua tuvo que interponer un amparo para poder acceder sin dificultades a su escuela.

La razón: los directivos se rehúsan a cambiar el salón de clases al primer piso para que el pequeño pueda cursar su tercer grado de primaria sin impedimentos.

El alumno de la escuela primaria Mariano Abasolo está en silla de ruedas, por lo que su madre debe ayudarlo todos los días a subir a su aula para que pueda continuar con su educación.

La señora Blanca Verónica Arredondo Argüello solicitó la intervención de Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos (CADHAC) para que la Secretaría de Educación estatal intervenga con la directora del plantel, Aleida Patricia Martínez Salinas, quien se rehúsa a colaborar y acatar el fallo del amparo.

El menor empezó a estudiar la primaria en la escuela Mariano Abasolo, ubicada en Zuazua, en agosto de 2011 sin problema alguno, cuando su salón estaba ubicado en el primer piso del plantel educativo.

Pero en 2013 fue reubicado al segundo piso en donde no hay baños adecuados y al que le es imposible trasladarse en su silla de ruedas.

"La señora Blanca Verónica se acercó a CADHAC hace un mes para encontrar una solución a esta situación. Así, se interpuso un amparo para que un juzgado federal otorgara la protección que la escuela le estaba negando. El 15 de junio del año en curso se admitió el amparo y se resolvió la suspensión provisional a favor del niño, que consideramos es una medida adecuada por parte del juez.

"Esta suspensión ordena a la Secretaría de Educación de Nuevo León asignarle al niño un especialista para ayudarle en lo referente a su movilidad por lo que resta del ciclo escolar; ordena también que a partir del siguiente ciclo escolar (agosto 2015) sea cambiado al primer piso", señalan voceros de la organización. Será el 19 de junio cuando el juez resuelva de fondo el amparo.

Para la familia del menor y la organización, las acciones de la directora de la escuela, Aleida Patricia Martínez Salinas, atentan directamente contra los derechos del afectado, en particular resultan violentados los derechos consagrados en los artículos 1, 3 y 4 constitucionales, que son los relativos a la no discriminación, educación e igualdad.

Además su falta de apoyo a la situación del niño violenta también la Convención Americana de Derechos Humanos (artículos 5 y 11), la Convención sobre los Derechos del Niño (artículo 23) y la Convención Interamericana para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra las Personas con Discapacidad (artículo 3) y la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (artículos 3, 4, 5, 7, 9, 16, 17 y 24).

"Todo esto sin mencionar el costo a la salud física de su madre, que es la encargada de subirlo y bajarlo diariamente para que el niño, que pesa 23 kilos, no pierda clases.

"Tanto la directora de esa escuela, como la Secretaría de Educación de Nuevo León tienen una responsabilidad ineludible en este caso", expresan.

La organización solicita a las autoridades competentes velar por los intereses del menor, así como la destitución de Aleida Patricia Martínez Salinas como directora del plantel.