Médicos del IMSS salvan a Beatriz de muerte materna

Las hemorragias son una de las principales causas de defunción en el embarazo y parto.
Médicos del IMSS Jalisco salvaron la vida de Beatriz y su bebé.
Médicos del IMSS Jalisco salvaron la vida de Beatriz y su bebé. (Cortesía)

Guadalajara

Médicos del Hospital de Gineco-Obstetricia del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, salvaron a Beatriz, de 19 años de la muerte materna, cuando cursaba su segundo embarazo.

Al séptimo mes de gestación, la joven mamá presentó una grave complicación conocida como coagulación intravascular diseminada, cuya principal característica son las hemorragias abundantes.

“Yo me sentía bien y comía bien, y comencé a hincharme de la cara, las manos y los pies”, refirió Beatriz en conferencia de prensa. Luego siguió con fuertes dolores de cabeza y su padre la llevó al hospital.

Beatriz perdió la conciencia en el trayecto al Hospital General Regional 46, y despertó en el Hospital de Gineco-Obstetricia, tras siete días en coma.

El titular de la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital de Gineco-Obstetricia, Jesús Flores Cruz, explicó que los síntomas de la joven eran de preeclampsia, una enfermedad que dispara la presión arterial. Refirió que la preeclampsia-eclampsia, junto con las hemorragias, constituyen una de las principales causas de muerte materna en México y prácticamente en todo el mundo.

Flores Cruz, experto en Medicina Crítica, indicó que la joven llegó sumamente grave y fue ingresada a terapia intensiva del Hospital de Gineco-Obstetricia, donde el pasado 5 de diciembre fue sometida a una operación cesárea para darle tratamiento sin afectar al bebé.

El médico comentó que a Beatriz le transfundieron casi 200 unidades de sangre y derivados, debido a las hemorragias tan severas que presentó por la coagulación intravascular diseminada, una complicación de la preeclampsia.

La oportuna intervención permitió salvar a la madre y a su bebé. Hoy Beatriz ha dejado a un lado la elaboración y venta de tamales a la que se dedicaba, para estar por completo al cuidado de sus hijas, la mayor de año y cuatro meses y la más pequeña de dos meses, a quien bautizó con el nombre de Milagros Guadalupe “porque su recuperación fue milagrosa”.