Matrimonio igualitario será una realidad, sostiene ministro

Reformar el artículo 4º Constitucional es “una decisión eminentemente política”, pero deben valorarse precedentes: José Ramón Cossío

Guadalajara

Reformar el artículo 4º de la Constitución mexicana para dar paso al matrimonio entre personas del mismo sexo, como propone la iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto, es “una decisión eminentemente política” que hoy sólo está en manos de los legisladores, indicó el ministro José Ramón Cossío Díaz.

De visita en esta ciudad, el ministro respondió a MILENIO Jalisco que ante la iniciativa presidencial y el proyecto de iniciativa ciudadana que impulsan organismos conservadores para legislar en contrario y que el matrimonio quede sólo como unión entre hombres y mujeres, se deben valorar precedentes.

“Es algo que tiene que valorar el Congreso de la Unión. El presidente de la república presentó su iniciativa el 17 de mayo, una reforma constitucional y una al Código Civil. Ahí sí tienen los diputados que valorarlo, en ese sentido es una decisión eminentemente política. No están obligados a aprobar la iniciativa del presidente ni están obligados a rechazarla. Y entre los factores que supongo considerarán está esta condición ciudadana”, expresó Cossío Díaz.

Entrevistado este viernes en el auditorio central del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA) de la Universidad de Guadalajara, donde impartió la conferencia magistral “La legitimidad democrática del juez constitucional y el efecto de sus sentencias”, el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) apuntó que aún cuando se rechace la iniciativa de Peña Nieto el matrimonio igualitario será una realidad en el país.

“Es importante entender que la Suprema Corte ya declaró la inconstitucionalidad de algunos preceptos de los Códigos Civiles de varios estados. Entonces, con independencia de que no se produzca la reforma constitucional y mientras se mantenga el criterio de la Corte lo que se dará es una situación más latosa, déjeme usar esta expresión. Porque las personas del mismo sexo que vayan a un registro civil, que quieran casarse, y sean rechazadas, irán con un juez de amparo, el juez de amparo les otorgará el amparo, regresarán con la sentencia y el juez del registro se verá obligado a casarlas”, apuntó.

José Ramón Cossío respondió también preguntas del público que llenó el auditorio central del CUCEA, entre ellas respecto al matrimonio igualitario. Ahí expuso que la Iglesia católica y otros grupos pugnan por cambiar la denominación “matrimonio”, de la raíz etimológica (del latín mater, matris, madre o matriz); pero al final de cuentas el matrimonio civil es una institución civil y hay ya una decisión clara de la Primera Sala de la SCJN para que no se refiera exclusivamente a la unión heterosexual, lo que permite la promoción de un amparo.

REFORMA JUDICIAL

El ministro de la SCJN abordó entre otros, el tema de la reforma judicial que entrará en pleno vigor en junio de este año. Consideró que los poderes judiciales han caminado en la capacitación de jueces; pero lo “preocupante” de frente a los juicios orales radica en la formación de policías, agentes del Ministerio Público y personal de servicios periciales.

“Pararse en una audiencia oral, frente a un juez, hacer la acusación, sostenerla, sólo ahí y en un tiempo real, es muchísimo más complicado de lo que se imaginan”, a diferencia de la construcción en papel, sostuvo.

Si estos actores “no pueden sostener su acusación adecuadamente en presencia de un juez, si los testigos no resisten los interrogatorios y si no se mantienen bien las cadenas de custodia… me parece que se va a generar un grave problema”, en perjuicio de “una sociedad profundamente lastimada y con razón”.

Y eso, concluyó, es "algo muy complicado para el poder judicial en general" y "un gran reto como juzgadores federales".