Ante escasez en ejido 'El Cambio' usan agua del canal

En la comunidad rural perteneciente a Matamoros, Coahuila, los habitantes llenan tambos o baños para utilizar en sus necesidades primarias de limpieza.
La gente, capta el agua en botes para llenar tambos o baños y llevarlas a sus casas.
La gente capta el agua en botes para llenar tambos y llevar a sus casas. (Domingo López Bustos)

Matamoros, Coahuila

Debido a que desde hace más de un mes que no cuentan con agua potable en sus tomas domiciliarias, desesperados habitantes del ejido El Cambio captan agua del canal de riego agrícola que pasa por el poblado para sus necesidades primarias de limpieza.

"Para lavar la ropa y trapear, y algunas veces también para bañarnos agarramos la que pasa por el canal".


En un recorrido por la comunidad rural, distante unos 30 kilómetros al nor poniente de Matamoros, se encontró a Claudia Hernández en un lavadero, tallando ropa diversa de los integrantes de su familia y de cuando en cuando acudía al canal, que tiene afuera de su vivienda a escasos tres metros, a llenar un bote de plástico con capacidad de 20 litros para continuar con su actividad.

"Hace poco más de un mes que no tenemos agua en todo el rancho y estamos batallando porque compramos dos garrafones de agua purificada diariamente y es un gasto de 20 pesos diarios, pero con esa agua sólo hago de comer y la usamos para beber".

El agua que corre por el canal de riego agrícola lleva desde hace dos semanas que abrieron las compuertas de las presas Lázaro Cárdenas y Francisco Zarco, por lo que la gente, sobre todo por las tardes suelen captarla en botes para llenar tambos o baños y llevarlas a sus casas, sobre todo las familias que viven en las orillas del ejido.

Para el caso de Claudia Hernández, su esposo es taxista y cuando no llevaba agua el canal, tenían que acudir hasta la entrada del ejido, a una pequeña propiedad para pedirle al encargado, pero eran viajes que costaban porque tenían que ponerle gasolina al auto, además de pagar los 92 pesos que el SIMAS Rural no les ha dejado de cobrar, a pesar de que no sale ni gota de sus casas. Ahora se están ahorrando esos viajes porque la captan del canal.

"Es que el agua es vital para todo, para asear la casa, para el sanitario, para la ropa, los trastes, para la higiene de nuestros hijos y nosotros, para hacer de comer. La verdad, ya tenía mucha ropa sucia, que no había lavado porque estaba esperando que pasara la del canal y ahora aquí me tiene", expresó Claudia Hernández.

Gracias a que fueron varios vecinos a pedirle al SIMAS Rural solucione esta situación, ahora está enviando una pipa de ocho mil litros, diariamente, pero aseguran que es insuficiente, porque es una población de más de 5 mil habitantes.

"A mí no me venden el agua, voy hasta las instalaciones del SIMAS Rural, pero tengo que ir en mi camioneta (gasta en gasolina hasta el Rancho Ana) con un depósito de dos mil litros,que le dura tres días, porque la que distribuyen en pipas, no alcanza para el gasto de mi esposa y yo, otros la captan del canal, pero para usos domésticos, regar la jardinera, aunque no les recomiendo que se bañen con ella porque está contaminada", precisó Ernesto Rodríguez, vecino del lugar.