Coahuila, pionero en México en dar atención a hombres violentos

En 2015 atendieron a 3 mil a través de 53 grupos que se conformaron en los CAIF. En La Laguna fueron mil 357 servicios en 5 centros que operan. Un 10% de los hombres reconocen ser víctimas.
Sólo el 10% de los hombres reconocen ser víctimas de la violencia.
Sólo el 10% de los hombres reconocen ser víctimas de la violencia. (Miguel Ángel González Jiménez)

Torreón, Coahuila

"Masculinidad por la Paz", es un programa que se implementó en Coahuila el 19 de febrero de 2015 a través de los Centros de Atención e Integración de la Familia (CAIF) y está orientado a trabajar con hombres que participan en dinámicas violentas en pareja o familia.

Con estas acciones la entidad es pionera en brindar atención a los hombres en situación de violencia.

Antes de que el Gobierno Estatal pusiera en marcha un programa destinado a la atención del sexo masculino, en México los enfoques eran para solucionar los casos de mujeres violentadas, como consecuencia del incremento en el número de víctimas que vivían en esta situación y que se convierte en un grave problema social, ante la falta de leyes, recursos y programas.

El programa no es exclusivo para el hombre violentado o perpetrador, es para cualquier hombre que haya participado en algún acto de violencia. En la actualidad la cifra de hombres está a la par con el número de mujeres víctimas de la violencia.


Una vez que a nivel nacional se empezaron a realizar los ajustes necesarios en el marco legal y en el presupuesto, forzado también por instancias internacionales, Coahuila dio un paso adelante y creó este proyecto.

Durante 2015 atendió a 3 mil hombres a través de 53 grupos que se conformaron en los CAIF a nivel Estatal y en la Región Lagunera se brindaron mil 357 atenciones a través de los cinco CAIF que están en funcionamiento.

El psicólogo del CAIF Macrocentro que se localiza en Torreón, Luis Fernando Mireles Villegas habló que se utiliza una técnica de terapia cognitivoconductual, diferente a la que tradicionalmente es con enfoque sistémico, denominado 'Terapia Familiar Estructural'.

En el programa los hombres refuerzan su masculinidad, su participación como pareja, como hombre, identifican lo que es violencia y lo que en su momento pudiera ser agresividad o una relación de pareja sana.

Mireles Villegas mencionó que una situación de violencia es muy compleja y difícil de tratar porque se hieren sensibilidades.

“Una persona que ha sufrido la violencia, que por las estadísticas se reconoce que la mayor parte son mujeres, toma a mal que se diga que ella también puede ser la violenta porque dicen, 'si a mí me pegaron' y si, a ti te pegaron, pero la dinámica es la violencia, no las personas”.

El programa no es exclusivo para el hombre violentado o perpetrador, es para cualquier hombre que haya participado en algún acto de violencia en cualquiera de sus formas.

Los hombres, llegan a estos grupos canalizados por el Centro de Justicia para las Mujeres, sin embargo, el instrumento de medición que implementan al inicio y al final de cada curso, indican que alrededor del 77 por ciento tienen un cambio signiicativo en su relación de pareja.

“Aunque todos son fieles con el grupo y al tratamiento, se abren, platican y cambian su forma de hablar, no todos cambian su relación de pareja, aunque esto no significa que en un futuro no lo hagan”, expresó.

Los participantes muestran cambios significativos, aunque sea una mínima mejoría en la actitud, dijo el psicólogo, beneficia en las relaciones que tiene, principalmente con aquellas que tuvo conflictos, en su mayoría es con su pareja.

La finalidad del curso es que no solamente cambien su percepción de las cosas, sino también la forma en la que actúan, principalmente con el cese de la violencia física, insultos o gritos además que aprendan a expresar sus emociones de una manera sana que les permita mejorar como persona, pareja y padres.

En el curso se exponen diferentes temas, así como la implementación de diferentes dinámicas grupales y se abre un espacio para que los participantes hablen principalmente de lo expuesto en la sesión, pero una vez que empiezan a tomar confianza, también comparten su opinión personal.

“Ha sucedido que llegan hombres a la mitad del curso molestos diciendo cosas malas de las mujeres, o de una mujer en específico y al cabo del curso y sin la intervención del psicólogo, ellos hablan de lo que han aprendido y le dicen que no puede expresarse así”, señaló.

Aunque no existe un límite de tiempo en que un participante puede formar parte del curso, la duración normal es de tres meses.

Si bien, en su mayoría acuden por obligación dijo que los resultados son satisfactorios al grado que en el transcurso, ellos mismos invitan a conocidos.

“Ha sucedido que llegan hombres a la mitad del curso molestos diciendo cosas malas de las mujeres, o de una mujer en específico y al cabo del curso y sin la intervención del psicólogo, ellos hablan de lo que han aprendido y le dicen que no puede expresarse así”, señaló.

Las sesiones se realizan una vez por semana y son gratuitas. Actualmente se desarrollan en un horario de 2:00 a 3:00 de la tarde, sin embargo, están contemplando abrir otro grupo de 3:00 a 5:00 de la tarde, debido a la afluencia de personas.

Los interesados pueden hablar al 7333199 al CAIF que se ubica en el Edificio Coahuila o también pueden comunicarse al 018007184510 en la coordinación Estatal de CAIF.

Mireles Villegas, destacó que además de ser el primer Estado en implementar este programa dirigido a hombres en situación de violencia, las experiencias de este proyecto se conocen solamente por programas que se desarrollan en Estados Unidos, específicamente en Palo Alto, California, en donde se denomina Programa de "Hombres Violentos".

Mencionó que en Coahuila desistieron denominarlo así, debido a que muchos hombres no reconocen que son violentos.

Dijo que el programa de “Masculinidad por la Paz” , se hizo por un equipo de psicólogos de todo el Estado.

Al inalizar señaló que de la totalidad de los hombres que acuden, solamente el 10 por ciento reconocen ser víctimas de la violencia y esto se debe a que la mayoría aún se resisten a exponer su conflicto.

Sin embargo, en la experiencia del psicólogo del CAIF Macrocentro, en la actualidad la cifra de hombres está a la par con el número de mujeres víctimas de la violencia.