“Hay que dar de sí, sin esperar nada a cambio”

El Club Rotario reconoció la labor de María Luisa Fernández del Castillo viuda de Madero, en el Campestre de Torreón, debido al trabajo altruista y a la pasión por servir a su comunidad.
María Luisa Fernández del Castillo, viuda de Madero.
María Luisa Fernández del Castillo, viuda de Madero. (Ángel Reyna)

Torreón, Coahuila

Las bases del trabajo altruista y de la pasión por servir a su comunidad, María Luisa Fernández del Castillo viuda de Madero, han sido sus antecedentes familiares, su llegada a La Laguna, la familia de su querido esposo Francisco José Madero (+), el apoyo de los clubes de servicio 20-30 y Rotario, la colaboración con la Compañía de Jesús, el trabajo de su esposo en la política y las amistades que ha cultivado a lo largo de los años.

De ese ambiente se afianzó María Luisa, una cultura del servicio sensible a los demás.

En el colegio conoció a Francisco José Madero, con quien se casó y tuvieron a sus hijos Francisco José, Miguel Agustín, Jorge y María Luisa, quienes nacieron en el DF. Los otros tres nacerían en La Laguna: Bernardo, Ignacio y Rodolfo.

“Que mi mamá reciba el Botón Paul Harris, sin duda, es un honor y un reconocimiento a una vida de entrega y beneficio a los demás".

Las amistades fueron creciendo y surgieron los desayunos escolares, campañas de vacunación, la atención directa a los pobres y desvalidos, la Ciudad de los Niños, programas incluidos en las responsabilidades de doña Dora, su suegra.

Más tarde sus hijos estudiaron en la Primaria Carlos Pereyra y María Luisa realizó, en compañía de los sacerdotes jesuitas, labores de catequesis y servicio social en los ejidos de la región, sobre todo en 1968, cuando ayudó a atender a los damnificados por las inundaciones del Río Nazas.

Cuando Francisco Madero llegó a la presidencia de Torreón, María Luisa colaboró como presidenta del DIF municipal, esto fortaleció su convicción de servicio en el comedor estudiantil que ofrecía de manera económica alimentos a estudiantes de preparatoria o universidad, así como visitas a ejidos y colonias, huertos familiares.

Al llegar Francisco Madero a la gubernatura de Coahuila, se fortalecieron los programas de beneficio a la comunidad.

Francisco José, su hijo dice que “nunca sabremos a cuántas personas se favoreció con las actividades donde ha colaborado la señora María Luisa que siempre ha dicho se beneficia más quien mejor sirve y dar de sí, antes de pensar en sí, sin esperar nada a cambio”.

Ahora, dijo el hijo de los Madero Fernández del Castillo, “que mi mamá reciba el Botón Paul Harris, sin duda, es un honor y un reconocimiento a una vida de entrega y beneficio a los demás. También habla mucho y muy bien del Club Rotario de Torreón, que lo otorga”.