"#MarchaNacional" en GDL reunió a 5 mil

El trayecto que siguió el contingente, el cual salió del Parque Revolución, se realizó sin ningún acontecimiento violento.
Afuera de Palacio federal se colocaron con sus pancartas.
Afuera de Palacio federal se colocaron con sus pancartas. (Nacho Reyes)

Guadalajara

Alrededor de cinco mil personas se unieron la noche de ayer para formar parte de las manifestaciones que tuvieron lugar en diversas partes del país y algunas ciudades del mundo para pedir lo que desde el 26 de septiembre gritan: Que regresen a los normalistas de Ayotzinapa.

Partieron de la plaza Revolución, y caminaron por avenida Juárez, a cada cuadra que avanzaban los gritos eran más fuertes, pues mayor era la cantidad de personas que se sumaban a la convocatoria la coordinadora Ayotzinapa Somos Todos en Jalisco.

Tomaron Alcalde y se dirigieron a Palacio Nacional, “Asesino”, “Macho” y “Burgues” fueron tan solo algunos de los adjetivos calificativos que utilizaron para anteceder o seguir el nombre del Presidente de la República, siempre acompañado de un “¡Fuera Peña!”

No se salvó el Procurador de la República Jesús Murillo Karam, quien todavía paga por la frase aquella de “Ya me cansé” al concluir una rueda de prensa, “¡Renuncia!”, fue el grito colectivo contra el funcionario.

Al arribar al palacio nacional tres sectores estudiantiles hicieron un pronunciamiento, Normalistas de la escuela rural del municipio de Atequiza, y estudiantes de la Universidad de Guadalajara y el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO).

El mensaje fue similar por parte de los tres grupos, desapruebo por el caso de los Normalistas desaparecidos, “dolor” por la situación que atraviesa el país y enojo contra el Estado mexicano que hasta el momento no ha dado las respuestas esperadas y del cual consideran no garantiza la seguridad de ningún estudiante.

Entre las actividades de los manifestantes contrastaban los mensajes de paz y democracia contra las banderas mexicanas pintadas en color negro o los encapuchados impidiendo el paso en un espacio público con el argumento de que “Estamos cuidando a los normalistas de infiltrados”.

Fue una marcha más para algunos que se molestaban por el cierre de vialidades, fue una marcha más para la estadística que llevan las autoridades, pero del lado contrario, fue un día más de pedir y de esperar respuestas, un día más de incertidumbre y una noche más en que exigen derechos que consideran que no tienen.

La marcha generó el cierre de la avenida Alcalde en el tramo ubicado entre las calles Hospital y La Paz, también de la avenida Vallarta desde la Calzada Independencia hasta Federalismo sin un solo acontecimiento violento o agresivo registrado.

Quizá fue la más numerosa de las manifestaciones que se llevan a cabo en Guadalajara en solidaridad con los normalistas de Ayotzinapa, pero no será la ultima aseguran, no hasta que los estudiantes regresen con vida, una esperanza que se mantiene, pero una posibilidad que parece cada vez más lejana.