Animales de carga son víctimas de crueldad humana

Aún con la Ley de Protección Animal sigue siendo difícil que se atiendan los casos. Se reportan muchas veces caballos abandonados o lesionados y los policías o tránsitos no saben qué hacer.
Anet y sus colaboradores a veces no tienen con que soportar los gastos del albergue.
Anet y sus colaboradores a veces no tienen con que soportar los gastos del albergue. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

Es posible que usted haya tenido el desagrado de ver cuando algún carromatero avanza golpeando a sus animales en medio del tráfico de la ciudad.

Caballos, burros, mulas, asnos, son víctimas silentes también del maltrato animal.

Anet Silveyra tiene 28 años y comenzó a rescatar animales cuando tenía nueve. Comenta que su mamá le advirtió que ella se tendría que hacer cargo de todos los gastos del perrito que salvó. Y Anet vendió sus muñecas para poder pagar por esa vida.

Cuenta actualmente con una asociación civil llamada "Huellitas de Amor". Ahí reciben animalitos de toda especie, pero ella se ha especializado en el rescate de equinos.

"Lo que sucede con animales como perros y gatos es que establecimos un vínculo con ellos por que los consideramos mascotas, no los vemos como alimento o como animales que nos puedan servir, como los equinos".

Casos abundan. Los hacen trabajar llenos de parásitos, fracturados, los exponen, los sobre cargan, los golpean, se les hace todo tipo de cosas. Las hembras también son forzadas aún cuando están preñadas y realmente el ser humano es capaz de ejercer una crueldad infinita hacia otros seres.

Si bien esa no es su función, es la que se le ha dado por parte de la humanidad, la de cargar cosas. De hecho la estructura física del ser humano es de cazador, como los ojos al frente, que son características que también tienen perros y gatos.

De ahí pudiera inferirse que el equino pudiera merecer este trato, en la naturaleza es una presa. Pero la interacción con ellos es diferente y también son animales que sienten y se comunican con las personas de diversa manera.

Existe la Ley de Protección Animal, pero sigue siendo difícil que las autoridades atiendan estos casos en particular. Se reportan muchas veces atropellos a carromatos, caballos abandonados, lesionados, abandonados, pero al menos los policías o agentes de tránsito, no saben qué hacer.

"Los humanos nos creemos dueños del planeta y de los seres vivos. Un equino es una propiedad. La autoridad no sabe cómo actuar porque es una etiqueta que tienen, pero sienten igual que un gato, un perro o un ave. Lamentablemente las autoridades no saben qué hacer, pero deben ya poner orden por que son animales que necesitan protección".

Los propietarios tienen obligaciones y responsabilidades para con sus animalitos de carga. Pero no hay quien aplique la ley que existe pero no hay nadie que la haga valer y les imponga alguna multa para que dejen de maltratarlos.

Casos abundan. Los hacen trabajar llenos de parásitos, fracturados, los exponen, los sobre cargan, los golpean, se les hace todo tipo de cosas. Las hembras también son forzadas aún cuando están preñadas y realmente el ser humano es capaz de ejercer una crueldad infinita hacia otros seres.

"Me ha tocado ver como el animal se tira de cansancio. Aún así les meten palos en el recto para que se levanten, pero el animal no puede y aún así no lo hace". A esos grados y más, se puede llegar.

Se les fractura de manera muy fácil. Pero un animal de esta especie no puede sobrevivir con una pata rota, a diferencia de un felino o un canino.

Al principio, la joven se peleaba con los carromateros, pero logró entender algo muy feo: el dueño del animal se queda luego del regaño a solas con el animal y se desquita de una forma peor.

"Ellos deben de entender que este animal es a fin de cuentas su fuente de trabajo y que si lo cuidan ellos estarán mejor, junto con el burro o el caballo. Sin embargo, considero que la tracción animal no es realmente necesaria".

Están trabajando en un programa de sustitución de los equinos por motocicletas con caja de carga, que soportarán un peso de 800 kilos. Un caballo solo, puede cargar hasta 700 kilos, pero se les obliga a cargar hasta dos toneladas en el peor de los casos. El promedio de vida útil de un animal de carga es de un año.

Sin embargo, es un aprendizaje generacional. Sin dudas, la gente necesita con qué comer, es la prioridad. Se llevan a sus hijos también a trabajar en esto y van aprendiendo como manejar un caballo, con carretas sin luces, sin señalamientos y que constituyen un riesgo para ellos, para los conductores y también para los animales.

En diversas ocasiones, se han tenido pláticas con los señores de los carromatos para informarles sobre cuanto pueden cargar, como herrarlos, como tratarlos, desparasitarlos, cada cuanto vacunarlos.

Primordial el recorte de las pezuñas pues si están disparejas, ocasionan lesiones, como luxación de caderas y fracturas diversas, que generan a su vez gran dolor en estos seres.

"Da mucho coraje ver esto. Por más de que tratamos de crear conciencia, es difícil que deseen tomar conciencia de que es un animal que deben respetar. Lo ven como algo que les debe de servir para llevar alimento o simplemente para tomar cerveza".

Esto implica que la familia se quede sin comida y hasta los animales no tengan para comer. Además, ya en estados inconvenientes el desquite de sus corajes es contra los mismos burros o caballos que son considerados un objeto del que son dueños.

El día que las autoridades tomen cartas en el asunto, los dueños de equinos podrán tomar conciencia y cuidarán a sus animales, afirma la joven. "No entendemos en tanto la ley no se aplica. Debemos buscar que la autoridad cumpla la ley y que se decomisen los animales".

Lo cual significa otro problema, por que el gobierno no está preparado para recibir a los animales decomisados, pero hay organismos como Huellitas para poder recibirlos, a veces los equinos terminan en un corralón. En el peor de los casos en el rastro.

Se pueden hacer donaciones en la tarjeta 5579 0700 3582 9814 de Santander. El teléfono de contacto de Huellitas de Amor es el 87 17 84 44 66, o bien puede visitar su página de Facebook.

"Recibimos a cualquier especie. No les decimos que no a ninguno, no tenemos miedo ni cerramos la puerta a ninguno. Lo mejor es que trabajemos en conjunto con las autoridades y necesitamos que la gente empiece a crear este vínculo con otros animales. No hablo solo de equinos, hay aves, hay otras especies que también sienten, pero se comunican de diferente manera".

Anet y sus colaboradores a veces no tienen con que soportar los gastos del albergue. A los animales de carga los cuidan en un rancho en el ejido La Concha. Pero es difícil allegarse recursos, por que muchas veces la gente no confía.

A veces botean en los cruceros con diademas de orejitas de burro, si los ve no dude en apoyarlos con una moneda. También tienen una cuenta en la que puede usted depositar en un Oxxo, en la tarjeta 5579 0700 3582 9814 de Santander, con lo que se compra alfalfa, medicamento y croquetas.

Y por cierto, si usted está dispuesto a brindar un hogar a uno de los equinos rescatados, puede hacerlo, bajo la consigna de que la vida que llevarán en adelante, será de tranquilidad y de reposo tras años de maltrato.

El teléfono de contacto de Huellitas de Amor es el 87 17 84 44 66, o bien puede visitar su página de Facebook.