Maltratadas, reclusas en Tamaulipas: CNDH

Evaluación del organismo nacional fue realizada en los penales de Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo
De acuerdo a la Secretaría de Seguridad Pública hay 280 mujeres que cumplen condenas en reclusorios.
De acuerdo a la Secretaría de Seguridad Pública hay 280 mujeres que cumplen condenas en reclusorios. (archivo/milenio)

Tamaulipas

La CNDH detectó que las mujeres recluidas en penales de Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo padecen deficiencias en atención médica, alimentación y actividades laborales, educativas y deportivas.

Entre las observaciones señala que los reclusorios carecen de personal médico y especialistas, además de que hay irregularidades en elaboración y distribución de alimentos, no les proporcionan tres raciones de comida al día ni alimentos para los hijos que viven con ellas.

El informe especial sobre el estado que guardan los derechos humanos de las mujeres internas en centros de reclusión de la República Mexicana, revela varias deficiencias.

En cuanto a Tamaulipas la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) señaló que en la evaluación a la atención médica, el Centro de Readaptación Social Matamoros 2 carece de personal médico suficiente para atender a la población penitenciaria y de especialistas para la atención específica de las mujeres, “lo cual vulnera el derecho de todas las personas a la protección de la salud”.

El informe subraya que basados en estándares internacionales, las mujeres reclusas tienen derecho a una atención médica especializada, que corresponda a sus características físicas y biológicas, y que responda adecuadamente a sus necesidades en materia de salud reproductiva, con atención médica ginecológica y pediátrica, antes, durante y después del parto, el cual no deberá realizarse dentro de los lugares de privación de libertad, sino en hospitales o establecimientos destinados para ello.

También revisiones de rutina como la detección temprana de cáncer cérvico-uterino y de mama, que requieren de acuerdo con la edad y condiciones, y en general de pruebas especializadas como la del papanicolau y la mastografía.Respecto a la inspección a la alimentación, refiere que en el penal de Nuevo Laredo se pudo constatar que existen irregularidades en “la elaboración y distribución de los alimentos; no se les proporcionan tres raciones de comida al día, ni utensilios para su consumo; además no se proporciona alimentación a los hijos de las internas que viven con ellas”.

En el reclusorio de Reynosa se detectó que no cuenta con procedimientos para el funcionamiento del Consejo Técnico Interdisciplinario, que es el órgano de consulta para los casos relacionados con el aspecto clínico criminológico y médico de las internas.

De la reinserción social, se constató que los tres penales de Tamaulipas, que albergan población mixta, “no hay suficientes actividades laborales y de capacitación para la población en general, el material didáctico es escaso, las actividades deportivas no son programadas, ni realizadas de manera regular”.

La Comisión de Derechos Humanos indica que la reinserción social es de vital importancia para que las y los reclusos no incurran en una nueva conducta ilícita, cuando se reincorpore a la sociedad a la que pertenece una vez que cumplan su condena.

Tras la supervisión penitenciaria y el diagnóstico que arrojó, la CNDH recomendó al gobierno de Tamaulipas diseñar políticas penitenciarias encaminadas a mejorar el sistema y la infraestructura penitenciaria nacional con un enfoque de géneroTambién la asignación de recursos presupuestales suficientes para la edificación de locales y/o establecimientos que cuenten con instalaciones apropiadas para la atención médica, con espacios que permitan el desarrollo infantil, y propicios para el tratamiento de las reclusas, tomando en cuenta las necesidades específicas de las mujeres, madres con hijos menores, jóvenes, indígenas, entre otras.