REPORTAJE | POR NOTIMEX

Maestra fomenta cuidado del medio ambiente

A pesar de ser jubilada desde el año 2000, la docente realiza acciones en pro de la ecología, ya que encontró la inquietud de los menores en cuidar el medio ambiente.

En el río, que pasa por los municipios de García, Monterrey, Apodaca y Escobedo, existen tiraderos de basura.
(Jorge López)

Reynosa

Su vocación como maestra de educación básica, su trato con los menores y su preocupación por el medio ambiente la llevaron a crear en esta frontera el primer y único grupo de niños ambientalistas que lleva ya más de 14 años en operación.

Elvira Vázquez Baéz, quien se jubiló de la impartición de clases de educación primaria desde el año 2000, empezó a realizar diversas acciones que a nivel local le permitieron dar a conocer medidas y programas encaminados a evitar la contaminación de las aguas del río Bravo.

Otros de los factores que tomó en cuenta para iniciar su activismo en pro de la ecología fue la mala disposición de los desechos domésticos, la presencia de basura en la vida pública, el desperdicio de agua en escuelas y casas-habitación entre otros aspectos.

"Unos dos años antes de que me jubilara como maestra de primero de primaria de la Escuela José de Escandón, empecé a tomar algunos diplomados sobre ecología en el Tecnológico de Monterrey y en la Universidad Autónoma de Tamaulipas y fue ahí cuando me di cuenta del daño que le estamos haciendo al planeta", dijo.

Al considerar que ya contaba con suficientes conocimientos sobre la preservación de la ecología y el medio ambiente, tomo la decisión de empezar a hacer algo para concientizar a la población pero principalmente a los niños, sector con el que ya tenía experiencia.

"Me preocupé mucho por el daño ecológico que le hacemos a cada ciudad, pueblo, municipio", indicó, por lo que dije "y ¿ahora qué hago con todo lo que conozco", tengo que empezar a difundirlo, y fue así como el 5 de junio de 1999 funde la organización Niños Ecologistas de Reynosa.

Aclaró que desde entonces a la fecha, labora en base a su trabajo y a la participación de algunos voluntarios tanto particulares como empresariales, pues afirmó que no existe ningún organismo público o privado, que destine algún apoyo, ni económico, ni material ni de ninguna índole.

Refirió que a lo largo de más de una década ha podido trabajar con algunas donaciones de material en desuso, inservible e incluso algunas maquiladoras le apoyan con bocadillos, agua o jugos para los niños.

Actualmente, añadió, colaboran con su organización ecologista unas 14 personas en calidad de voluntarias, quienes se encargan de extender los programas encaminados en pro de la ecología, el agua, el suelo, el medio ambiente.

"A la fecha cuento con la ayuda de 14 voluntarias quienes se encargan de juntar a los niños, a veces debajo de una árbol, o en la cochera de alguna casa que nos presten, no tenemos un lugar fijo, pues no manejamos dinero, todo lo que les damos a los infantes es completamente gratis, no cobramos ni un solo peso", aclaró.

Vázquez Báez, quien recuerda que llegó a esta frontera a los 20 años de edad, procedente de ciudad Victoria, donde es originaria, mencionó que entre las principales actividades que les enseñan a los niños que forman parte de este grupo ecologista destaca el buen uso y cuidado del agua; reciclado de diversos artículos, la siembra de plantas y árboles, así como evitar tirar basura en la vida pública.

Refirió que mensualmente realizan diversas actividades con los niños que asisten a las pláticas en diferentes colonias de esta ciudad, pues dijo que no hay un número fijo de niños, ya que en ocasiones cuentan con grupos de más de 50 infantes y en otras solo llegan unos 10.

Su interés por la ecología la llevó a construir un piso ecológico en la parte frontal y el patio de su domicilio, compuesto por miles de botellas de plástico que recolectaron a lo largo de tres años y que sirvió para que vecinos y transeúntes conocieran que estos artículos se pueden reutilizar en cosas útiles y reales.

Como parte de sus actividades a favor del medio ambiente, la maestra lleva a cabo en esta ciudad la recolección de pilas alcalinas en las escuelas de nivel básico, farmacias y lugares dedicados al revelado e impresión de fotografías entre otros sitios que desechan este tipo de productos.

Sus ojos, verde aceitunados, se iluminan cuando menciona que han logrado "rescatar" más de un millón de pilas, que no se tiraron a la basura "común" sino que se han dispuesto en lugares seguros en donde no contaminarán el medio ambiente ni afectará la salud de los reynosenses.

"Es una labor lenta, pues somos pocos los que trabajamos y en ocasiones los maestros de las escuelas no nos apoyan, ya que no le dedican el tiempo a esta materia, pero los niños participan con mucho entusiasmo", expresó.

"Los niños son muy positivos y ellos quieren aprender sobre el cuidado del aire, la tierra, el agua y la naturaleza en general, sabemos que estos niños transmiten sus conocimientos a sus padres, familiares y amigos y así se va aumentando la cadena de cuidado y protección" , declaró.

Vázquez Báez, quien trabajó por 32 años como maestra de educación primaria, destaca en esta frontera, por su labor, participación y empeño en pro de la ecología, cuyo único pago es la sonrisa y compromiso de los niños que participan como parte de la organización de niños ecologistas.

"Nadie nos apoya, algunos grupos ecologistas que cuentan con los recursos económicos solo quieren que les aportemos nuestra experiencia pero no nos quieren apoyar, no pedimos dinero, sino algunos materiales pues nosotros sí realizamos labor hormiga en pro del medio ambiente" , dijo.

"Seguiré trabajando, a paso lento, pero seguro, y con la mira de que podamos incrementar el número de personas interesadas en cuidar el medio ambiente para evitar quedarnos sin agua, o que se vivan algunos fenómenos naturales como los que hemos tenido en últimas fechas por la falta de cuidado por parte de los que aquí habitamos", puntualizó la maestra.