Madres que forman triunfadores

Amparo Cepeda, Ana María Guridi Hurtado, Ivette Rivera de Menchaca y María Esther Delgado Ramírez, fueron las que le dieron vida a personas que han sobresalido según su talento.

Torreón, Coahuila

La profesora Amparo Cepeda Hernández laboró la mayoría de su vida magisterial en la escuela primaria González Ortega, de la avenida Corregidora y calle 16, en esta ciudad donde trabajó 24 años y donde se jubiló, según recuerda “con una fiesta de despedida muy bonita en el 2004”.

En la misma escuela trabajó su hija María del Socorro Zavala Cepeda, también jubilada y trabaja ahí mismo su otra hija, la profesora Montserrat Zavala Cepeda.

La otra hija profesora de la maestra Amparo es Claudia Cristina Zavala Cepeda, que se especializó en educación especial, ella labora en el Centro de Computación de la Secretaría de Educación Pública que está abierto en el CRIT Gómez Palacio.

"Estoy enormemente agradecida con la vida por los tres hijos que tengo y también porque estoy disfrutando de mis nueve nietos, la mayor 14, el menor 1 mes de nacido apenas", dijo Guridi Hurtado.

Su otra hija es Rosa Isela, ella no se dedicó al magisterio, sino a ser comisionista. La docente se siente muy orgullosa de sus hijas, “para mí son de oro, siempre me han dado muchas satisfacciones, se casaron con profesores que las han tratado muy bien”.

La maestra Amparo Cepeda fue reconocida por el diario La Opinión como la maestra del año en 1992, dijo sobre ello “el periódico pedía a los supervisores el nombre de la mejor profesora en el año y luego se elegía a una de ella por sorteo, tuve la suerte un año de ganar ese premio que ha sido muy importante para mí, todavía me siento muy honrada por ese detalle”.

La profesora Amparo está muy orgullosa de sus hijas que “ahora son muy buenas mamás y maestras, siempre se han querido superar y tienen familias muy bonitas”.

Sobre los apoyos que recibió para trabajar y estudiar y luego para ser profesora y atender su casa, la profesora recuerda con cariño a sus padres, Antonio y Dolores y luego a su desaparecido esposo Manuel, dijo que “desde niña soñé con ser maestra y desde muy chica me tocó trabajar de día y estudiar de noche con el apoyo de mi hermano ya desaparecido Miguel Ángel y luego pude dedicarme al magisterio toda mi vida, desde que comencé en Matamoros, Coahuila, donde estuve cuatro años con compañeras muy amables y trabajadoras en la escuela Manuel Acuña, y atender a mis cuatro hijas y a mi esposo, él siempre fue un apoyo muy fuerte, solidario, y bueno, aún hoy lo siento así, en este momento su recuerdo está aquí, presente, a mi lado”.

APOYO ALTRUISTA, LEGADO FAMILIAR

El ejemplo es definitivamente de las enseñanzas más importantes que se les puede transmitir a los hijos. Ana María Guridi Hurtado, es mamá de Javier Quintero Guridi, fundador de la Asociación “Donadores Laguna”. Nacida en el Distrito Federal pero su vida hecha en la Comarca Lagunera, se dice promotora del trabajo a favor de la comunidad desde que tenía uso de razón.

“En mi niñez di clases de religión a personas económicamente difíciles. Recuerdo mucho que mi papá nos llevaba a comunidades rurales de aquí de la Comarca Lagunera, con el objetivo de convivir pero además de impartirles pláticas de temas de su interés como valores o religión. Mi hermana quien ahora es religiosa pero era muy chistosa, le tocaba el área de entretenimiento, se disfrazaba de payasito y conversaba con los menores a mí me dejaban a los jóvenes”, señala la entrevistada a propósito del tema madres de hijos sobresalientes.

Ella adquirió su gusto por la labor social de su padre, el abuelo de Javier y a su vez lo inculcó a sus hijos, prueba de ello es que Donadores Laguna es una maravillosa oportunidad que Dios le ha brindado a su hijo.

Y es que –dice-, es consciente de que para él (Javier), la Asociación es una actividad que disfruta enormemente, que es su tesoro invaluable.

Al inicio de su labor le dije que era una responsabilidad enorme, pues algunas personas no creen en la buena voluntad. También le dije que a través de nosotros que somos los instrumentos de Dios, se puede mejorar la vida de algunos.

Comparte que al casarse, debieron mudarse a un rancho en las afueras de la Región ahí, inició trabajos de apostolado con los menores y jóvenes y sus hijos también eran participes de ello.

“Para mi hijo Javier las cosas no le han sido fáciles en Donadores Laguna, sin embargo cuando se cae lo levanto. Siempre estaré con él apoyándolo en su proyecto, cuando me lo pide vamos al IMSS a dejar regalos y yo disfrazada de Señora Closs y lo hago es un privilegio que me haga participe de sus actividades”, señala.

"Estoy enormemente agradecida con la vida por los tres hijos que tengo y también porque estoy disfrutando de mis nueve nietos, la mayor 14, el menor 1 mes de nacido apenas".

“NOS TOCA DESARROLLAR LAS HABILIDADES DE LOS HIJOS”

El ver a su hijo César de 15 años, ganar junto con sus compañeros del Colegio Americano de Torreón, el premio al Novato del Año en la competencia mundial de robótica FIRST, no tuvo comparación; sin embargo, para Ivette Rivera de Menchaca ama de casa y madre también de Ivette de 12 años, vivir el día a día con su familia, los logros y el éxito en cada proyecto que emprenden, o el aprendizaje que deja no poder llegar a la meta, es uno de los más grandes regalos que la vida le ha dado como madre de familia.

Desde su punto de vista, los hijos ya vienen con habilidades y dones de nacimiento; y ya traen las herramientas necesarias para brillar, pero lo único que les tocó como papás ha sido identificarlas y ayudarlas a desarrollarlas y explotarlas para que como niño conozca cuáles son sus fortalezas y las debilidades que hay que ayudarles a vencerlas para que no detengan su proceso de crecimiento.

“Apoyándolos, escuchándolos, siempre estar cerca de ellos con tiempo de calidad y marcándoles limites, porque un niño que no tiene límites desde su casa, luego no los tendrá en ningún aspecto de su vida”, aseguró. Pero, ¿cómo es un día como madre de familia con hijos que han destacado? “Uno tiene que ser su apoyo incondicional. Algo que me satisface mucho de mis hijos, es que saben que cuentan conmigo al 100 por ciento, saben que la mamá los apoya siempre.

Cuestionada en torno a los logros de sus hijos, expuso que: “Te sientes que estás haciendo bien tu trabajo, sientes que voy bien, ya que como mamá no te dan un librito ni un manual, cada hijo es diferente, y creo que dentro de lo que llevamos de tiempo, los dos van bien, destacando, son excelentes hijos, alumnos, amigos, creo que estamos haciendo bien el trabajo, con sus errores, pero aprendiendo mucho de ellos”, expuso.

Ser madre de hijos exitosos pudiera generar en ellos una presión de tener siempre que estar destacando. Aseguró que “es importante la tolerancia a la frustración; en donde hay cosas que han hecho y que no les salen bien, pero esto es bueno, es un aprendizaje para hacer lo mejor en la próxima ocasión, pero lo importante es que dieron su mejor esfuerza y dar el cien por ciento, así me educaron a mí.

“TERMINÉ BIEN MI CARRERA DE PIANISTA Y DE MADRE”

“Me he dedicado a lo que he querido y cuando lo he querido”, compartió la pianista María Esther Delgado Ramírez, mujer que entregó su vida a la música, a sus hijos y a sus alumnos.

“Entregue mi vida a la música, comencé a tocar el piano a la edad de los nueve años. Siempre fui libre, todas las decisiones que tomé en la vida fueron mías, y el talento que obtuve lo he compartido con mi familia y mis alumnos”.

“Soy madre de tres hijos, y de todos mis alumnos, y al igual que pasó conmigo les he dado la libertad de decidir su camino".

María Esther Delgado, pianista con más de 70 años de experiencia, comentó que inició su amor por la música de piano al escuchar tocar a una amiga de la infancia: “Antes éramos muy pobres, era difícil simplemente encontrarse con un piano, antes no había para un cuaderno menos para estudios musicales. La primera vez que vi un piano en mi vida fue en casa de una amiga de la infancia.

La vida me dio una gran oportunidad con el maestro José Ruiz Esparza Vega, el fue la persona esencia en mi carrera y yo estudié como loca, es una gran fortuna encontrarse con gente así en la vida.

En ese tiempo yo practicaba ocho horas diarias. No encontré otra manera de hacer algo en la vida, de alguna forma era mi destino”.

Compositores favoritos - Soy de mano chica, entonces decidí por compositores más acorde a mis manos, me gusta Frédéric Chopin, Robert Schuman, Vivaldi, Franz Liszt.

“Creo que mi cualidad más importante en la vida es la constancia y el habito al estudio. Hasta la fecha no pasa un día que no deje de estudiar. El tiempo va pasando y las cualidades van mermando pero no importa soy feliz por lo vivido y todo eso se lo he transmitido a mis hijos”.

Mis hijos siempre me han escuchado tocar, de allí que son muy creativos, la música ha traído un beneficio enorme para mi familia.

Dijo que la música da la aspiración para ser alguien. “La edad ya me acabó pero considero que terminé bien mi carrera de pianista y de madre. Mis hijos y mi esposo son mi tesoro más grande”.

“Soy madre de tres hijos, y de todos mis alumnos, y al igual que pasó conmigo les he dado la libertad de decidir su camino y les he tratado de enseñar las cualidades más importantes: la constancia, el hábito al estudio y la humildad”, finalizó.