Su hijo bombero es su orgullo, su vida

Diego quien va a cumplir 21 años de edad, es el único hijo de Guillermina, a quien le gusto la idea que su hijo se dedicará a esa profesión, ya que le había dicho que quería ser policía Federal.
Guillermina Salcido considera que todas las madres que tienen hijos de profesiones de riesgo como la de Diego, están siempre encomendándolos a Dios.
Guillermina Salcido considera que todas las madres que tienen hijos de profesiones de riesgo como la de Diego, están siempre encomendándolos a Dios. (Cecilia Rojas )

Torreón, Coahuila

A sus 19 años, Diego Rodríguez Salcido le dijo a su mamá que quería ser bombero. A Guillermina le gustó la idea, sobre todo porque su hijo le había dicho antes, que él quería ser policía Federal. Hace un año que es bombero de Torreón y ya va a cumplir sus 21.

Diego es hijo único. Su mamá Guillermina había tenido otro hijo antes, el que falleció. Así que una profesión de riesgo la tiene en vilo cada día. “Oigo las patrullas y lo primero que hago es encomendarlo a él y a sus compañeros a Dios”.

Guillermina Salcido cose, teje, borda, es hábil con los textiles, y se dedica a esto. Ella tiene hasta su página de Facebook, “Minísima Tejidos”, por si gusta echarle un ojito a lo que ella hace.

Su hijo es su orgullo, su vida. Lo describe como generoso, trabajador, honrado, y “todas las características buenas de un hombre las tiene mi hijo”, dice.

Considera que todas las madres que tienen hijos de profesiones de riesgo como la de Diego, están siempre encomendándolos a Dios.

“Veo a todos los bomberos y los veo entregados a sus trabajos, dando todo al máximo. Corren, suben, bajan. Eso es muy bueno, y si lo hacen por la demás gente, más”.

Sin embargo, ella sabe que Diego ama su trabajo, lo hace entregándose y saber que ha salvado vidas, desde una víbora hasta una persona, es algo que a ella le da gran contento.

“Cada cosa que él me platica me enorgullece”, porque ellos tienen una excelente comunicación, al igual que con el papá de Diego, que también está contento por su hijo.

“No se imaginan el sufrimiento tan grande que tenemos los padres de quienes tienen trabajos así, al saber en lo que andan, así que amen mucho a sus padres. A veces lo veo en la tele y además del orgullo, siento que el corazón se me comprime, digo donde anda mi hijo”.

El muchacho le dice que la adrenalina lo mueve. Y sin dudas la labor del bombero que es de entrega y bastante pesada, no es para cualquiera. Es totalmente de servicio.

“Veo a todos los bomberos y los veo entregados a sus trabajos, dando todo al máximo. Corren, suben, bajan. Eso es muy bueno, y si lo hacen por la demás gente, más”.

Recuerda que la anécdota más angustiante que le tocó escuchar de su hijo, fue de una vez que andaban sofocando un incendio y una persona que al parecer estaba drogada, le tiró un navajazo.

La señora Guillermina acaba de ser abuelita, de un pequeño bebé que es idéntico a Diego, así que están muy volados ella y su esposo. “Nunca pensé que fuera a ser abuelita”, pero ya es y está radiante.

Mandó una felicitación a todas las mamás laguneras en este día. También a las que acaban de convertirse en madres, porque no es un camino fácil, aunque puede ser uno de gran alegría y amor.