Madres centroamericanas buscan a sus hijos en Puebla

Piden acceso a cárceles y hospitales
Caravana de Madres Centroamericanas llegó a la ciudad de Puebla.
Caravana de Madres Centroamericanas llegó a la ciudad de Puebla. (Foto: Gabriela Martínez)

Puebla

La Caravana de Madres Centroamericanas llegó a la ciudad de Puebla para buscar a sus hijos, sobrinos, primos y hermanos que salieron en distintas fechas de países como Honduras, Nicaragua, El Salvador y Guatemala, hacia Estados Unidos con la esperanza de alcanzar una mejor realidad.

Con fotografías que se colgaron en el cuello o imágenes que se colocaron en el suelo, más de 40 integrantes de la caravana llegaron en un autobús a la parroquia de la Asunción, ubicada en la 45 Norte 206 de la colonia Aquiles Serdán, al poniente de la ciudad de Puebla.
Marta Sánchez, una de las voceras del Movimiento de Migrantes Mesoamericanos, llamó a las autoridades mexicanas a defender los derechos humanos de los migrantes centroamericanos.

Al mismo tiempo, solicitó que se permita a las madres centroamericanas entrar a cárceles y hospitales, con el objetivo de poder buscar a sus hijos.
Destacó que desde 2006, caravanas de madres centroamericanas han recorrido nueve veces las rutas que siguen los migrantes en México para llegar a Estados Unidos.

Comentó que este año se lograron cinco encuentros; mientras que desde hace nueve años, ya se pudo volver a unir a 200 migrantes con sus familiares.

Zulia Márquez es una mujer de Nicaragua que participa en la caravana con el objetivo de encontrar a su hija, María Gisela González Márquez. Su hija salió de su país en 2005 para buscar mejores condiciones de vida. La última vez que Zulia tuvo contacto con su hija fue vía telefónica el 30 de diciembre de 2007, ella trabajaba en Coyoacán, en la capital de la República Mexicana, sin embargo, ahora se desconoce su paradero.

Guadalupe Calero, madre guatemalteca, busca a su hijo, José Abraham Guerrero, quien salió desde hace 12 años dejando sus estudios de Medicina con la esperanza de una mejor realidad.

Por su parte, Cleotilde Ramírez, originaria de El Salvador, pidió informes de su primo, José López Martínez, quien desapareció desde 2001. Cleotilde destacó que su primo tendría 33 años, sin embargo, desde principios de la década pasada se perdió contacto con él. La madre de López Martínez, Irma Martínez, está enferma, por lo que no pudo acompañar a la caravana.