“Todos los días son 10 de mayo para mí”

Evangelina Valdés Dávila de Moreira, madre del actual Gobernador de Coahuila, Rubén Moreira, describe como sus hijos, la hacen sentir especial, pues están al pendiente de ella.
Evangelina Valdés Dávila de Moreira se describe como una maestra de corazón, quien ha amado su trabajo y su profesión a lo largo de 58 años de docencia.
Evangelina Valdés Dávila de Moreira se describe como una maestra de corazón, quien ha amado su trabajo y su profesión a lo largo de 58 años de docencia. (Ana Ponce)

Saltillo, Coahuila

El amor por la docencia es la característica principal de una mujer que ha visto con gran orgullo el éxito logrado por sus hijos: Rubén, Humberto, Elisa, Carlos, Álvaro, Iván y Montserrat. Evangelina Valdés Dávila de Moreira se describe como una maestra de corazón, quien ha amado su trabajo y su profesión a lo largo de 58 años de docencia, agradecida con Dios por poder continuar desarrollándose profesionalmente en el ámbito educativo.

Sin embargo más allá de la mujer profesionista y entregada a la educación, destaca la madre de hombres y mujeres que también han dedicado su vida al servicio magisterial y al servicio público.

“Claro que siempre mi pensamiento está con mi esposo y con Dios, pidiéndole que esté junto a ellos”, expresó Evangelina Valdés.

La maestra Evangelina es madre del actual Gobernador de Coahuila, Rubén Moreira Valdez; asimismo otro de sus hijos, Humberto, ocupó el mismo cargo hace algunos años, “todos mis hijos me han dado mucha satisfacción de verlos realizados, de verlos haciendo lo que a ellos les gusta, por lo que ellos luchan”.

Inevitable resultó para la maestra contener el llanto, pues gran parte del éxito de sus hijos, es gracias al apoyo de su esposo, por lo que reconocer los logros de su estirpe es reconocer el ejemplo que su marido dio a su familia.

“Claro que siempre mi pensamiento está con mi esposo y con Dios, pidiéndole que esté junto a ellos”, comentó.

Aunque la celebración del Día de la Madre es una fecha importante agradece que el amor de sus hijos e hijas haga que todos los días sean 10 de mayo, pues la consienten, están al pendiente de sus necesidades y mantienen la comunicación constante.

“Siempre nos reunimos para comer en esa fecha, ahora que cae en domingo no sé como lo vallamos a hacer, pero en otras ocasiones me han llamado muy temprano y luego reunirnos, pero todos los días son 10 de mayo para mí porque me llaman, me preguntan como estoy, no hay mucha diferencia”, dijo.