CRÓNICA | POR JUAN HERNÁNDEZ

“Fui un pintor de primera, ahora estoy olvidado”

Después de tener un oficio bien remunerado, con 67 años de edad y tras su accidente, busca la forma de poder sobrevivir.

Altamira

Pese a que la vida lo ha golpeado muy fuerte, Don Luis, no pierde esa alegría de vivir, hace algunos años sufrió un accidente de trabajo y perdió la posibilidad de volver a caminar, ahí vio quienes eran sus amigos y familiares; su esposa junto con sus tres hijas lo abandonaron, mientras que sus jefes sólo le hicieron la promesa de ayudarlo económicamente para una operación y pudiera caminar de nuevo.

De ser uno de los mejores pintores en la industria automotriz, ahora se dedica a limpiar faros y a dar vialidad en el primer cuadro de Altamira. Luis Garza Arteaga, de 67 años de edad a diario se gana la vida puliendo faros de los vehículos que se estacionan en la plaza Constitución o en las calles de la zona centro.

Señala que estar postrado en una silla de ruedas es difícil y más aún cuando la sociedad no tiene consciencia de ello. "Soy parte de esta comunidad, he visto que las cosas van mejorando, antes estaban tapizados –las banquetas con todos esos comerciantes que nos hacían más estrecho lo que nos toca a nosotros de subidas y bajadas, es un lugar que debería de estar completamente disponible para los discapacitados y también para las mujeres con carriola" dice mientras se encuentra debajo de los incandescentes rayos solares.

Don Luis, señala que tras el accidente y luego de que su esposa le dio la espalda, pensó en la muerte. "Te digo una cosa muy especial, yo le puse mucho atención a mi familia, a mi mujer, me quería morir en un principio cuando vi esa decepción que la mujer me cambio por otro pelado, pero me quería morir, tengo tres hijas están regadas solo una de ellas me visita esporádicamente".

Menciona que este accidente hizo que viera quienes eran sus amigos y a la familia que realmente le importaba. "Mi jefe estaba agradecido conmigo, me fui a Tampico, me costaba la operación 40 mil pesos, la me dio mil pesos para los chequeos, le regrese y me falló".

Actualmente Luis Garza, renta un cuarto de 300 pesos la cual se ubica en la calle Matamoros de la zona centro de la ciudad en donde vive solo. Dice que el municipio le da un apoyo, sin embargo pese a que no puede caminar, él se siente útil y acude al primer cuadro de la ciudad para realizar diferentes trabajos.

"Me siento útil, oriento a las personas quienes me preguntan dónde queda alguna dependencia, a veces hasta la hago de tránsito, ya que debido a que algunas calles cambiaron las preferencias en la circulación, ya no se fijan en el alto ahí me paro y hago lo que puedo arriesgo pero veo las distancias de los carros y no falta alguna persona que me de 50 pesos, para hacer eso me paro a mitad de la calle, me gusta hacer, el municipio me da un apoyo y eso lo desquito de esa forma, aparte que limpio faros de los carros o sea me entretengo".

Comenta que fue un excelente pintor, modificó algunas técnicas para esta labor y tras lo sucedido se olvidaron de él. "Fui un pintor de primera, ahora estoy olvidado, pero no hay problema, yo creo que la vida de una u otra forma finaliza, han pasado cosas".