Alteños, marginados del diálogo sobre su región

La extracción de agua de la cuenca, que es deficitaria, para subsidiar la expansión de León, es el tema de fondo, advierten
No se ha confirmado si se respetará la altura de la cortina a 80 metros para no inundar Temacapulín
No se ha confirmado si se respetará la altura de la cortina a 80 metros para no inundar Temacapulín (Mariana Hernández León)

Guadalajara

Organizaciones alteñas ven con escepticismo el diálogo abierto entre el gobierno de Jalisco y la Universidad de Guadalajara, de frente al riesgo que entraña el trasvase de agua del río Verde a la ciudad de León por el proyecto El Zapotillo, pues la agenda planteada no se centra en el problema central, que es sacar agua de una cuenca deficitaria y altamente productiva para entregarla a otra cuenca en expansión económica.

“Los alteños vemos con preocupación que se abre mucho la temática a tratar y que solo tocará superficialmente los temas que en sí mismos son muy amplios. Se habla de tres reuniones, la primera sobre el proyecto de la presa y el acueducto; la segunda sobre su impacto ambiental y la tercera sobre el desarrollo regional, invirtiendo así el orden del análisis; es como si dijeran ‘tenemos una presa que le quitará el agua a la región y veremos cómo tratamos de resarcir el daño que produciremos’…”, señalaron en un comunicado entregado ayer a MILENIO JALISCO.

Así, añaden, “no vemos en el centro de todo esto el trasvase de agua Los Altos-León, que es el tema que genera toda la problemática. No se centra el análisis en el déficit de agua en la región, ni en el impacto tan terrible en los productores del campo si se concreta el trasvase –como gran problema social- ni en la revisión y actualización del balance hídrico del río Verde, ni mucho menos en las afectaciones que ya se están produciendo debido al cambio climático”.

Es decir, “en ningún momento se aborda el gran impacto social y económico que el pretendido trasvase traerá a Los Altos, a Jalisco y al propio país y que como afectación sin duda supera a las afectaciones directas de la construcción de la presa [inundación de terrenos y poblaciones].  Consideramos urgente y apremiante centrar en el análisis y el debate, el trasvase como origen de todos los males para una región que es deficitaria de agua y que a algunos responsables de la toma de decisiones, parece no importarles o no quisieran que se le quiten los alfileres con los que el proyecto está prendido”, agregan.

Se plantea también la intención de revisar “la documentación correspondiente a los servicios de agua potable para la Zona Metropolitana de Guadalajara”; lo cual “aunque es importante, quizá deba hacerse en otro momento para no dispersar tanto el trabajo recién iniciado”.

Cuestionaron la declaración del secretario de Gobierno, Arturo Zamora, de pedir opiniones a universidades. “Con el debido respeto, las opiniones no son lo mismo que análisis profesionales y serios que deben ser vinculantes para la toma de decisiones”.

También consideraron lamentable que al instalar las mesas no se incluyó a habitantes y organizaciones alteñas que ya  representan a parte de la sociedad en la Comisión de Cuencas Altos de Jalisco y el Consejo de Cuenca del Río Santiago, es decir, los grandes afectados. Los quejosos: asociaciones ganaderas locales, colegios de profesionistas y el Consejo Regional para el Desarrollo Sustentable (Conredes).