Locatarios temen que funcionarios les quiten espacio

Comerciantes no quieren salir pese al riesgo, pues dicen pasará lo del Ávila Camacho.
Pese al peligro algunos locatarios no aceptarían la reubicación.
Pese al peligro algunos locatarios no aceptarían la reubicación. (Yazmín Sánchez)

Tampico

El problema que se presentó en el mercado Manuel Ávila Camacho, donde ex funcionarios presuntamente se adjudicaron locales, entorpecerá las negociaciones con los 350 oferentes de los mercados Juárez, Hidalgo y Madero, pues temen ser despojados de los espacios que han ocupado por años y les asignen otros menos favorecedores.

Ellos saben que viven en peligro, lo admiten cada vez que se les cuestiona acerca de los desprendimientos que han tenido los techos de sus pabellones, sin embargo es la forma en que se ganan la vida, y la única garantía que piden es que los locales sean del mismo espacio de los que ocupan ahora, y que la ubicación sea la misma.

Ebodio Martínez González tiene seis años en el Pabellón A, del mercado Juárez, uno de los más deteriorados, aseguró que pese al peligro no aceptaría la reubicación, pues hasta el momento no les han hecho planeamientos claros sobre el proyecto, pero sobre todo de los espacios, de las medidas y de las nuevas ubicaciones.

“No me voy a salir por varias cosas, primero porque no nos han dado planteamientos claros del proyecto, sabemos que es peligrosa el área, pero no queremos que nos pase como en el mercado Ávila Camacho que los funcionarios se quedaron con los locales, entonces hasta que no haya una garantía pues yo no me voy a salir”.

Valeria Alerón, tiene 25 años ocupando un local en el Pabellón A, y su local es uno de los más dañados, incluso una de las barras donde se sirven las comidas está un poco ladeada hacia el frente, y el año pasado cayó un revoque del techo de su local.

Sin embargo la comerciante, que tiene una pequeña fonda, dijo que no están de acuerdo a la reubicación, porque temen que la despojen de sus espacios, ella tiene tres locales bien ubicados, en esquina, y ahora teme que la quieran mandar a un sector poco conveniente para la venta de comidas.

“No me quiero ir, es peligroso aquí mismo en mi negocio hubo desprendimientos del revoque, pero yo quiero el mismo espacio y sobre todo la misma dimensión, porque mi familia tiene tres locales, habilitados para la fonda y ahora tenemos miedo que pase lo mismo que en el Ávila Camacho, que vengan funcionarios y se queden con algunos locales, pero sobre todo los mejores ubicados”.

Catalina Orozco, que tiene 30 años ocupando los mismos espacios, pues tiene dos, dijo que ella rehabilitó su negocio, lo pintó y le hizo mejoras a la estructura, sin embargo admitió que ellos desean que haya un proyecto claro con los mercados, aunque tienen miedo de los funcionarios, pues en las noticias se dieron cuenta lo que les hicieron a los oferentes del mercado Ávila Camacho.

“No queremos terminar así como los comerciantes del otro mercado, que nos saquen y se metan otros y que se les dé preferencia porque son funcionarios”.