Locatarios exigen obra completa en La Merced

Proponen a las autoridades de Venustiano Carranza terminar la reconstrucción en seis meses.

México

A dos años con cinco meses del incendio que destruyó 70 por ciento de la nave principal del mercado de La Merced, en la delegación Venustiano Carranza, concluyó la primera etapa de reconstrucción; sin embargo, los locatarios exigen que les sea entregada la totalidad del inmueble.

Las naves del lugar, que abarcan de la puerta 30 a una parte de la 25, están rehabilitadas al ciento por ciento, que corresponde a la primera etapa de la reconstrucción del emblemático mercado que fue construido  en 1957 y que es catalogado como Patrimonio Artístico del siglo 21.

El incendio de febrero de 2013, originado por un cortocircuito, según reportó la Secretaría de Seguridad Pública, provocó que la parte afectada, de las naves 30 a 25, se destruyera en su totalidad, mientras que de la 25 a la 15 resultaron con daños importantes.

Desde el siniestro las autoridades han dado diversas fechas para la entrega, sin que hasta el momento se haya concretado. Primero, en 2013 aseguraron que sería en septiembre de ese año cuando los afectados regresarían al inmueble; la segunda, fue para febrero de 2014; la tercera, para septiembre; una cuarta, para finales de diciembre, y por último el ahora ex jefe delegacional José Manuel Ballesteros aseguró que en mayo pasado.

Hace dos semanas, la actual titular de la demarcación, Yohana Ayala, aseguró que este mes los comerciantes ya estarán de regreso a la parte terminada, con lo que iniciará la segunda etapa que comprende trabajos de las naves 25 a la 22, según la información de algunos locatarios.

Las declaraciones entre los afectados es contradictoria; mientras unos aseguran que reciben información, otros, la mayoría, señalan que la comunicación con la autoridad delegacional  es nula.

Para iniciar la segunda fase de rehabilitación los comerciantes reubicados a espaldas de la nave mayor desde hace casi año y medio, mezclados con ambulantes que aprovecharon la situación para ocupar este espacio, deben ingresar según los locales ya reconstruidos.

Los que están en la parte de adentro tendrán que salir a ocupar el lugar de los que ingresen para iniciar la segunda etapa de reconstrucción.

Las causas por las que los locatarios se resisten a regresar al espacio es porque, aseguran, si en dos años y medio solo concluyeron la primera etapa, el tiempo para la segunda será el mismo y eso beneficiará  al comercio informal que se encuentra en los accesos, mientras ellos están sitiados al no haber accesos suficientes al mercado mientras continúen las obras de rehabilitación.

 Roberto Flores Martínez, quien se dedica a la venta de carne, señaló que han sido meses en los que su ingreso disminuyó hasta 70 por ciento; su local está ubicado en la nave 25, obstruida por el acceso a la estación del Metro Merced, clausurado mientras no sea rehabilitado.

Él es uno de los aproximadamente 100 locatarios que deben salir del inmueble para continuar con la reconstrucción; sin embargo, en entrevista aseguró que están dispuestos a hacerlo siempre y cuando las autoridades firmen un documento notariado con la fecha de entrega.

Flores Martínez señala que los dos años y medio que tardó la primera fase son incompresibles, por lo que considera que medio año más es suficiente para terminar totalmente el mercado.

“Si viene la delegación, pues que digan ‘saben qué, se los firmamos ante un notario, sálganse y en seis meses regresan’; creo que es un tiempo justo y nadie se va a negar, somos los más interesados en que esto ya termine, pero a la autoridad no le importamos.

“Yo encantado me voy seis meses, pero tengo la certeza de la fecha en la que voy a regresar; aquí son dos años cinco meses  y apenas está la primera etapa; en la otra, ¿cuánto se van a tardar?”, enfatizó.

El retraso en las obras, según  las autoridades, es por dos razones: la primera, luego del siniestro, por la falta de presupuesto (hasta el momento se han destinado 150 millones de pesos para la primera etapa); la segunda, es el estatus del inmueble, que al ser catalogado Patrimonio Artístico deben seguir puntualmente las recomendaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia; el inmueble debe quedar igual que al de 1957.

Lo anterior lo dijo a MILENIO en diciembre pasado la directora general de Obras y Desarrollo  Urbano de la demarcación, Dolores Aurora Picazo.

Para los comerciantes las explicaciones no son suficientes y menos si no las hacen de frente, aseguró Horacio Sánchez, otro comerciante afectado.