Ni por el intenso frío se detiene el trabajo en Cerro del Gigante

Las familias que habitan en la sierra enfrentan las inclemencias del clima.
Los habitantes enfrentan las condiciones del clima.
Los habitantes enfrentan las condiciones del clima. (Especial.)

León, Gto.

Aguanieve, temperaturas de apenas 2 grados, bancos de neblina, y lluvias aisladas, se registraron en el Cerro del Gigante y la Sierra de Lobos a causa del frente frío número 12 en el estado de Guanajuato.


"El frío del año pasado y del principio de este año no es nada; lo más extremo está por venir", cuenta Manuela, habitante del Cerro del Gigante.
Al igual que sus vecinos, Manuela tiene toda una vida en ese lugar donde el aire gélido parece atravesar el cuerpo.


Ella cuenta que los pasados martes y miércoles, el frío no le permitía hacer su trabajo, sin embargo la mujer, con agua casi congelada y los vientos fuertes, lavó la ropa de sus seis hijos y nietos que viven con ella.


"Ayer sí, el frío no nos dejaba hacer nada, pero aquí no tenemos ni dónde cubrirnos por el trabajo que tenemos que hacer, me levanté a recoger mi milpita, a darles de comer a mis animales, a recoger mi casa, y la ropa no puede esperar, necesitan ropa limpia", explicó Manuela.


Pero la baja temperatura que se registra en el pueblo no es el único factor que contribuye a que los habitantes terminen en los centros de salud; también el humo que emana de las chimeneas, el olor a brasas y a los troncos de leña que utilizan para saturar de calor los hogares.


"A los niños con todo y frío los mandé a la escuela, entran a las 8:00 y pues estaba muy frío, hasta vinieron por más chamarras y me dijeron que hasta los maestros estaban todos entumidos y que no los dejaron salir a jugar, todo fue adentro", platicó la mujer.


Los habitantes del lugar, reconoce los efectos en su salud que esto les puede generar, pero no hay para más, un calentador les significa más electricidad y mayor inversión; un dinero que no tienen al alcance de la mano para pagarlo.


"No tenemos más que para calentarnos con las cobijas, chamarras y una fogata que ponemos en la casa para calentarla, pero el trabajo es trabajo y tenemos que salir a buscar dinero, no lo podemos gastar en lujos, no tenemos", detalló Trino Barajas, vecino de la zona.
Más que afligirse, los habitantes lo celebran porque eso les significa trabajo y una fuente de ingreso a su familia.


Desde que inició el clima extremo, en diciembre pasado, varios hombres han estado recorriendo las comunidades cercanas, destapando las mangueras que se tapan por la escarcha.


Diariamente, cuenta uno de ellos, arreglan entre tres y cinco.


El resto se dedica a la madera o a trabajar como jornaleros.


Las comunidades que pertenecen al Cerro del Gigante, son de los poblados en los que más sufre su gente por las bajas temperaturas; están a poco más de una hora de León y unos 45 minutos de la comunidad Alfaro.


Aunque los habitantes dicen estar acostumbrados a días helados como estos, saben que este frío lo resiente más la piel.


En el Cerro del Gigante, nadie se acostumbra al frío; simplemente lo disfrutan y viven con él.


Pobladores del cerro utilizan chimeneas para poder mitigar el frío.


El uso de fogones puede generar la muerte por la inhalación de monóxido de carbono. Sin embargo, los habitantes no tienen otra alternativa. m