"Plantas ahora requieren de calor para evitar hongos"

Los cultivos que resisten los temporales lluviosos, son los sorgos, maíces, forrajes como la alfalfa, así como los pastizales del campo.
Se forman hongos sobre todo en el melón, sandía y algodón.
Se forman hongos sobre todo en el melón, sandía y algodón. (Domingo López Bustos)

Viesca, Coahuila

Los cultivos que sí “aguantan” este tipo de temporales (lluviosos), podrían ser los sorgos, maíces, forrajes como la alfalfa".

"Mire el agua de lluvia es más buena que mala, por un lado, porque le ayuda a la planta a desarrollarse, se recargan los mantos acuíferos en cierta medida y ayuda al crecimiento de pasto natural, pero también afecta porque cuando es mucha agua, se forman hongos o enfermedades sobre todo en el melón, sandía y algodón", indicó el productor agrícola, Juan Manuel López Ramírez, del ejido Buena Vista del municipio de Viesca, Coahuila.

En sí el agua de lluvia afecta a la agricultura en un 50 por ciento, pero depende de su intensidad, porque con la mezcla del calor si se excede la humedad, aparecen enfermedades como cenicilla, hongos y hasta plagas.

Esto provoca que el productor tenga que invertir en forma extraordinaria en fungicidas y químicos para combatir esos problemas e intentar obtener cosechas de buena calidad.

“Para estas fechas, ya tendríamos plantitas de entre 30 a 40 centímetros de melón, pero debido a que desde finales del pasado mes de enero, febrero y marzo del presente año llovió, lo cual no se había registrado este fenómeno desde hace muchos años.

De cierta manera nos perjudicó, aunque a algunos compañeros, como los que tienen sus predios agrícolas en el cuadro bajo del río Aguanaval, pues sí les benefició.

Porque ellos no cuentan con un sistema de riego de gravedad (algunos sí), pero otros son de temporal y lo mismo riegan con agua rodada del río o del cielo”, precisó López Ramírez.

Ahora lo que les hace falta a cualquier cultivo son horas-calor, para que la planta se desarrolle, porque como que debe existir un balance entre esos elementos naturales: Sol, tierra, agua.

Los cultivos que sí “aguantan” este tipo de temporales (lluviosos), podrían ser los sorgos, maíces, forrajes como la alfalfa, así como los pastizales del campo, incluso se han observado que los mezquites se han fortalecido.

Además de que su follaje tomó un tono más verde, el tallo engrosó y esto es bueno, para quienes se dedican a la explotación de carbón y leña en forma sustentable.

Pero también para la alimentación de las cabras con la vaina que producen estos arbustos naturales del semi desierto.

El agua de lluvia afecta a la agricultura en un 50 por ciento, pero depende de su intensidad, porque con la mezcla del calor si se excede la humedad.

“Lo cierto es que no debemos renegar por lo que nuestro Padre Dios nos manda, de por sí el agua de lluvia es y ha sido buena en casi todos los sentidos, en cuanto al campo en una forma normal.

Aunque las pasadas afectaron en algún porcentaje a quienes sembramos algún cultivo, pero también en la ciudad, pues me he fijado que tanto en el pavimento, como en bardas y techos de las viviendas les hizo mucho daño”, manifestó.