La lluvia moderada es más benéfica: agricultores

La agricultura es de riesgo cada año, porque cuando no se presentan fuertes vientos, se presentan heladas o granizadas, o lluvia que no se esperaba indicó, Agustín de Santiago Favela.
En 2015, la Unión de Crédito Industrial y Agropecuaria de La Laguna tuvo un crecimiento del 20.4%.
Los cultivos de La Laguna requieren calor. (Domingo López Bustos)

Matamoros, Coahuila

En términos generales, el agua de lluvia que se registró por espacio de cuatro días (intermitentes), fue buena para los diferentes cultivos que se siembran en la Comarca Lagunera.

También se incrementa un poco la inversión en una hectárea y en este año al menos, él gastó alrededor de 70 mil pesos.

Para esta región semi árida, el agua del cielo es buena, siempre y cuando, no haya heladas o fuertes granizadas.

“Nada más fueron cuatro los días en que la lluvia que alcanzó los 30 milímetros en esta región, perduró más de 12 horas y de alguna manera nos sirvió para regar las plantas, ya sea de melón o sandía, aunque también a los que sembraron sorgo o maíz así como algodón.

Pero ya estábamos algo nerviosos, porque mucha agua sí nos afecta, pues luego vienen las enfermedades a las plántulas y como esta región tiene sus tipos de cultivos, pues requieren calor y varios días permaneció nublado, con algunos fríos.

Afortunadamente no se convirtieron en heladas, granizadas o nevadas que en otros Estados sí se registraron, como Chihuahua y Durango y que a nosotros, pues prácticamente nos “matarían” nuestros cultivos”, indicó, Agustín de Santiago Favela, productor agrícola de melón del ejido, Matamoros Tres de este municipio.

Incluso añadió el productor agrícola del sector social, que en periodo de cosecha si llueve mucho o se le pone mucha agua a los campos cultivados de melón y sandía, la fruta se pudre y ya no tiene la misma calidad debido al exceso de humedad.

Pero también reconoció que esa agua le hacía mucha falta a los mantos acuíferos y a los pastos naturales del monte, que es de donde los ganaderos, sobre todo los caprinocultores llevan sus hatos a alimentarlos.

Entrevistado en el campo en su hectárea de melón que sembró hace aproximadamente un mes, acompañado por otras dos personas, acudió a darle su tratamiento, resembrar, en donde las plantitas no han renacido, debido a la falta de luz solar (fotosíntesis).

Así como a que por las lluvias creció mucha hierba que es improductiva, incluso “invade” a las plantitas y no les permiten un adecuado desarrollo, por lo que tienen que hacer uso de un tractor para otra vez deshierbar, cuando este procedimiento se realiza antes de sembrar.

"Fueron cuatro los días en que la lluvia que alcanzó los 30 milímetros en esta región, perduró más de 12 horas y de alguna manera nos sirvió para regar las plantas".

“Esas actividades, son extras, no se tenían contempladas pero eso es lo que traen las lluvias a los productores, a estar al pendiente y meterle más dinero, pero lo cierto es que la agricultura es incierta cada vez, es de riesgo cada año, porque cuando no se presentan fuertes vientos, se presentan heladas o granizadas.

Así como las liebres que invaden para comerse las plántulas y ahora esta “aguita” que no la esperábamos”, destacó.

También se incrementa un poco la inversión en una hectárea y en este año al menos, él gastó alrededor de 70 mil pesos, sobre todo porque hubo de invertirle un poco más por la afectación que le propiciaron las recientes lluvias.