Canal abandonado se desborda por intensa lluvia

En el Sector Poniente de Torreón, vecinos en un tramo de 7 kilómetros se vieron sorprendidos por la inundación, toda vez que el tajo se encuentra en desuso desde hace 15 años. 
El Poniente de Torreón sufrió severas inundaciones a causa de las lluvias de ayer.
El Poniente de Torreón sufrió severas inundaciones a causa de las lluvias de ayer. (Miguel Ángel González Jiménez)

Torreón, Coahuila

La tromba que azotó la zona serrana de Torreón al poniente de la ciudad, provocó grandes escurrimientos, que dieron lugar al desborde de un canal que cruza por todo el sector paralelo a las faldas del cerro, también conocido como Las Noas.

Todavía a las 9 de la noche los vecinos sacaban del interior de sus viviendas agua y tierra con cubetas y a escobazos.

Decenas de casas resultaron inundadas, en tanto algunos vehículos fueron arrastrados por la corriente, por lo que fue necesario brindar apoyo a cientos de habitantes que fueron sorprendidos por el fenómeno natural.

Las fuertes precipitaciones, que en su mayoría cayeron sobre los cerros, se fueron directamente al cauce del canal en desuso y en el que no corría el líquido desde hace 15 años, por lo que en ésta ocasión que se desbordó, causó el temor e incertidumbre en quienes habitan desde la colonia Polvorera, hasta la Santiago Ramírez.

Los vecinos bloquearon el bulevar Laguna, por los severos daños que resintieron sus viviendas.

Por lo que se refiere al Centro Comercial en la colonia Las Fuentes, que se ubica a corta distancia, la humedad ocasionó que una tablaroca del techo se viniera abajo, lo que causó temor entre los clientes que salieron de inmediato, sin que registrarán lesionados.

Las colonias que se vieron afectadas por la fuerte corriente, que alcanzó una altura aproximada de un metro y medio rebasando en algunos sectores la cinta asfáltica, son: La Polvorera, Morelos, Torreón y Anexas, Primero de Mayo, Nuevo México, J.R. Mijares, Francisco Villa y por último la Santiago Ramírez, donde vecinos aseguraron que la corriente arrastró hasta muebles.

Mientras otros de los moradores se mantenían vigilando a sus hijos ante el temor de que cayeran al cauce y fueran arrastrados por la fuerte corriente que se mantuvo durante horas, pero ya a un nivel de 80 centímetros.

El caudal llevaba todo tipo de objetos, ramas y basura que se fue acumulando en una distancia aproximada de 7 kilómetros.

El paso del agua dividió a los sectores habitacionales por encontrarse en la parte media, lo que imposibilitó a peatones que lograran llegar a sus respectivas viviendas, teniendo que esperar a que disminuyera la corriente para evitar ser arrastrados.

Personal de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, bomberos y del Departamento de Protección Civil, realizaron un patrullaje en las colonias ubicadas en las faldas del cerro, donde cientos de personas que tuvieron que salir de sus viviendas y a gritos solicitaban la intervención de la autoridad competente, para que les brindaran ayuda por los daños ocasionados.