Se llenan menuderías

Desde las 4 de la mañana que los dueños abrían sus negocios, la gente llegaba de las celebraciones de fin de año  a echarse un 'menudito' para el remedio.
En los negocios se podían ver filas de gente en espera para comprar menudo.
En los negocios se podían ver filas de gente en espera para comprar menudo. (Arturo Andrade)

León, GTO.

La primera mañana del año 2014, las calles de la ciudad lucieron vacías, puesto que todas las familias se encontraban en los negocios de menudo de los mercados municipales o menuderías de amplia tradición disfrutando de un rico caldo picoso de res.

No son pocas las personas que emprenden la búsqueda de un caldo picoso, bien sazonado y de olor agradable que resuelva su antojo o les corte la "cruda".

Para Doña Paz Pacheco vendedora de menudo desde hace 40 años consideró que la tradición de consumir este platillo después de festejar Navidad o año Nuevo va en ascenso, pues cada vez es mayor el número de familias que sin llegar a sus casas buscan algo para desayunar.

"Nosotros abrimos desde las cuatro de la mañana los fines de semana y días festivos como éste y desde esa hora la gente comienza a llegar pero el mejor día del año es el 25 de diciembre, ese día se llena hasta el doble y el primero es menos porque la mayoría sale de vacaciones", explicó Paz.

El local de Menudo Esteban de donde es dueña Doña Paz, es famoso por sus 40 años de tradición ubicada en la calle Independencia del barrio de San Juan de Dios, el día de ayer, lucía lleno.

Y es que son pocas las personas que le hacen el feo a un buen caldo de pancita, acompañado de tortillas hechas a mano al instante sobre todo después de una larga noche sin dormir.

En el negocio de Doña Paz, los litros de menudo fluyeron entre los comensales; fueron alrededor de 700 litros de menudo con unos 180 kilos de carne para satisfacer a los festejados de fin de año.

Ahí estaba la familia Salinas, para quienes ya es una tradición visitar esta menudería, desde hace diez años.

"Venimos a disfrutar el menudo en familia, yo pedí uno mediano con pancita y me sirvió mucho para la cruda, la verdad sí aliviana", mencionó José Luis Salinas mientras enrollaba una tortilla recién salida del comal.

También llegan los que piden su menudo para llevar, como Ismael Zúñiga de la misma colonia, quien compró cien pesos de menudo.

"Llevo para mi familia porque nos acostamos en la madrugada y algunos siguen dormidos pero me tocó a mi venir por el desayuno, ya que", explicó.