Llegan los Reyes Magos a Azumiatla

Pelotas, carros, soldaditos y muñecas fueron algunos de los presentes que este año Tomasita Chiquito entregó, como desde hace 10 años, a los menores de esta junta auxiliar para lo que invirtió ...
Niños de escasos recursos de Azumiatla recibieron un juguete en este Día de Reyes.
Niños de Azumiatla contentos después de recibir un obsequio. (Foto: Gabriela Martínez)

Puebla

La junta auxiliar de San Andrés Azumiatla, una de las zonas más pobres de la capital, ayer se vio envuelta de sonrisas y alegrías por parte de sus niños, pues aunque por la falta de dinero los Reyes Magos no pudieron llegar a sus hogares, un grupo de personas acudieron a entregarles un juguete y así por un rato devolverles la ilusión que horas antes habían perdido.
Desde los más chiquitos que acudían en compañía de sus mamás, hasta los más grandes, sin dudarlo, se acercaron a la camioneta que desde la entrada de la junta auxiliar hasta la presidencia entregaban pelotas, muñecas, carritos, soldaditos, así como juegos de trastes a los menores.
Aunque la mayoría de los niños acuden a clases, también ayudan a sus padres a las labores del campo para poder sobrevivir, ya que el gasto en sus hogares no alcanza, por lo que están consientes de que no todos los años encontrarán un juguete la mañana del 6 de enero, por lo que agradecen a personas como Tomasita Chiquito Simpro, quien desde hace diez años realiza esta noble labor.
“Este año no se pudo, espero que para el otro sí”, dijo Luz María, quien acudió con sus tres menores a recibir un juguete, al tiempo de agregar que la falta de empleo y escasez de oportunidades fueron las causas para que el 6 de enero los reyes no llegaran a su hogar.
No obstante, hubo otros niños que corrieron con mayor suerte y en sus viviendas les llegó un juguete, pues al ser familias grandes de más de cinco niños, los reyes señalan sólo les dejaron uno.
En entrevista, Tomasa Chiquito Simpro detalló que desde hace diez años acude sin falta a San Andrés Azumiatla a regalar un juguete a los menores, siendo su única recompensa la sonrisa de los pequeños.
Explicó que ella creció en una familia pobre y con carencias y con el paso de los años logró tener una estabilidad económica, por lo que una forma de agradecer ese avance es compartiendo cada año con los menores de Azumiatla un juguete; este 2014, comentó, se gastó cerca de 40 mil pesos en regalos para los niños de este lugar.
En compañía de sus hijos y empleados del negocio de comida corrida que tiene en la capital, acudió y reunió cerca de 500 menores entre niños y niñas, quienes sin dudarlo realizaron largas filas.
Tras recibir su regalo, no esperaron para abrirlo y jugar de manera inmediata, otros con timidez lo resguardaban como si fuera su gran tesoro.
Cabe destacar que San Andrés Azumiatla es una de las zonas que cuenta con pobreza alimentaria por lo que en agosto del año anterior, la titular de la Secretaría de Desarollo Social (Sedesol), Rosario Robles en compañía del gobernador Rafael Moreno Valle pusieron en marcha el programa federal Cruzada contra el Hambre, además de inaugurar un Centro Integrador de Servicios a fin de sumar acciones en materia de salud y educación.