Llega ayuda para municipios de NL por frentes fríos

El ejido Sabanilla, en el municipio de García, fue de los primeros en recibir los apoyos enviados por el Gobierno de la República, que consisten en cobertores, colchones y despensas.

García

La ayuda por los frentes fríos 27, 28 y 29 para al menos 24 municipios de Nuevo León ha comenzado a llegar y ser repartida, esto, al ser incluidos en la declaración de emergencia del Fondo Nacional de Desastres.

Uno de los ayuntamientos a donde llegaron los apoyos es el municipio de García, donde el secretario del Trabajo y Previsión Social, Alfonso Navarrete Prida, acudió al ejido Sabinillas e hizo entrega de cobertores, despensas y colchones, para quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad.

El funcionario informó que el Gobierno de la República destinó, en una primera etapa, 7 mil 500 millones de pesos para tres estados del norte del país con más cantidad de personas en condiciones adversas, lo que da un total de 309 municipios.

"En esta declaratoria se incluyeron a 24 municipios de Nuevo León, el presidente dio instrucciones directas a los secretarios venir a coordinarse con el Gobierno Estatal y hacer entrega de estas 11 mil colchonetas, 11 mil despensas y 11 mil cobertores. La instrucción del presidente no fue venir a decir discursos sino meterse a las comunidades", indicó.

Por su parte, Rodrigo Medina, gobernador de Nuevo León, prometió entregar a los habitantes máquinas para que desempeñen sus labores con mayor facilidad, así como ofrecerles asesorías para que logren mejores ganancias.

"Lo que sea necesario para que esta comunidad tenga la maquinaria suficiente para que puedan tener más kilos y les puedan pagar más por ello, sin esos apoyos se tardan prácticamente todo el día en recolectar el producto", señaló.

Los habitantes del ejido, en su mayoría, se dedican a la talla de lechuguilla, pero el frío y la lluvia afectan la productividad, por lo que se implementará un programa de empleo temporal, en el que los beneficiados ganen de uno a tres salarios mínimos mientras la situación se normaliza.

Sin puertas ni ventanas

Para los habitantes del ejido Sabanillas resguardarse del frío es una difícil tarea si se tiene una casa de abobe, con techos de lámina y paredes de madera, como las de las 40 familias que viven ahí.

La única manera de mitigar las bajas temperaturas es colocarse la mayor ropa posible y encender unas fogatas.

La señora Lidia Rodríguez, madre de cuatro hijos de 14, 11, 8 años y uno de cuatro meses, lamenta la situación.

Junto con su esposo, fueron "beneficiados" hace cuatro años con una casa de concreto, que no cuenta con puertas y ventanas, por lo que utilizan sólo un cuarto, el cual usan las mañanas como cocina y en la noche como dormitorio para los seis.

Debido a que no quieren que sus hijos sufran estas carencias, han decidido que estudien fuera del ejido para que reciban una buena educación, por lo que diario piden raid para llevarlos a la escuela, al centro del municipio.

Al llegar la ayuda de parte de las autoridades, a quienes dicen no ven muy seguido, los niños del municipio corren hacia ella, mientras sus padres se encuentran preocupados por los estragos que el frío y la lluvia causan a la lechuguilla.