Llega a NL hombre que busca cruzar descalzo el continente americano

Joseph Michael inició este reto en julio del 2013 y su objetivo, además de llegar a la Tierra del Fuego, en Argentina, es recaudar fondos en su sitio web para brindar apoyo a fundaciones educativas. 

Monterrey

"Running to the End of the World" es el nombre del proyecto emprendido por Joseph Michael Kai-Tsu Roqueñi, corredor de 32 años nacido en Montreal, Canadá y quien en julio de 2013 comenzó su hazaña de cruzar el continente americano descalzo, nunca antes realizada.

Kai-Tsu, de padre chino y madre mexicana, empezó a correr desde el 2006 y perteneció a un equipo de cross country running. Sin embargo, dos años antes de emprender su aventura, inició su entrenamiento en diferentes climas y tipos de superficie para acostumbrarse a los próximos meses de recorrido por América.

No obstante, la parte más admirable de su travesía no radica precisamente en el esfuerzo y enorme sacrificio que implicará correr hasta la Tierra del Fuego, en Argentina, sino en el apoyo que su proyecto brindará a fundaciones educativas por medio de la recaudación de fondos en su sitio web.

Las donaciones que reciba por parte de sus seguidores y público en general se canalizarán a organizaciones del país donde Kai-Tsu se encuentre en el momento.

"Quería hacer algo extremo que trascienda en mi vida y en la de los demás", expresa Joseph, quien se hace llamar 'chexican' por sus raíces chinas, mexicanas y canadienses.

El corredor lleva 3 mil kilómetros trotados y actualmente pisa tierras regiomontanas, pues recorrerá nuestro país pasando por las ciudades de Saltillo, San Luis Potosí y Guanajuato, siendo este último el lugar donde será recogido para ser trasladado a un evento en Guadalajara, Jalisco.

Posteriormente regresará a Guanajuato para continuar con su trayecto a la Ciudad de México, Oaxaca y finalmente a la frontera con Guatemala.

Joseph asegura que la parte más compleja no ha sido la física, como todos piensan. "Yo creo que la más difícil ha sido la parte mental, que es la soledad, sobre todo en los primeros meses; adaptarme a estar solo en la carretera. Eso fue lo más difícil", comentó en entrevista para televisión.

Para su camino, Kai-Tsu lleva una carriola en la que carga todo tipo de artículos de supervivencia: una casa de campaña, paneles solares, sleeping bag, llantas de repuesto, guaraches, ropa, barras de granola, entre otras, completando así un abastecimiento suficiente para tres años.

Sin embargo, el 'chexican' ahora está en busca de una compañía telefónica que le permita estar en contacto con su equipo.

"Necesito estar en comunicación porque hay lugares en donde voy a acampar que no está poblado, entonces quiero estar conectado con mi equipo que está en diferentes ciudades, diferentes países (...) si me pica una serpiente o un alacrán y estoy incomunicado, pues eso me da bastante miedo", comenta.

A pesar de que estima llegar a su meta en aproximadamente dos años y medio, Kai-Tsu no tiene prisa, pues lo más importante para él es apoyar la educación en los países a donde vaya.

Las personas interesadas en apoyar el proyecto pueden realizar sus donaciones a través del sitio web oficial, runningtotheendoftheworld.com, o enviar comentarios que motiven al corredor para continuar con la aventura que lo llevará "hasta el fin del mundo".