Llaman al gobernador a defender intereses de Los Altos

El trasvase a León no puede permitirse porque la cuenca del Verde no tiene agua de sobra, advierte Conredes. Los intereses alteños y de Guadalajara deben ser preservados, agrega.
El reparto de agua de los años 90 se hizo con base en estadísticas de 1950 a 1980
El reparto de agua de los años 90 se hizo con base en estadísticas de 1950 a 1980 (Carlos Zepeda)

Guadalajara

No hay agua que sobre en la cuenca del río Verde para la ciudad de León, Guanajuato. El reparto de agua de los años 90 se hizo con base en estadísticas de 1950 a 1980, tiempo en que hubo alta abundancia de lluvias en la región occidente, situación que no se ha repetido durante las últimas dos décadas, señala el presidente del Consejo Regional para el Desarrollo Sustentable (Conredes), Juan Guillermo Márquez Gutiérrez.

En una carta enviada al gobernador Aristóteles Sandoval Díaz, como resultado de una reunión sostenida el 12 de abril pasado entre el mandatario y representantes de “fuerzas vivas” de la región alteña, el activista de San Juan de los Lagos pone los puntos sobre las íes para acreditar la inviabilidad del trasvase a León por medio de la presa El Zapotillo.

“Existen vedas a la concesión de aguas del Río Verde, publicadas el 22 de agosto de 1931 y el 10 de septiembre de 1947 en el Diario Oficial de la Federación (DOF). El 7 de abril de 1995 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el “Decreto por el que  se declara la reserva de las aguas nacionales superficiales en la cuenca del Río Verde, para uso doméstico y público urbano” […] “no comprometidas en uso alguno en su cuenca hasta la confluencia con el Río Santiago.” Y que “El aprovechamiento de los volúmenes anuales que se reservan, se podrá realizar conforme se requiera, siempre y cuando exista  disponibilidad y no se afecten derechos de terceros.”

Esas condiciones no pueden ser pasadas por alto, sostiene. “El 17 de noviembre de 1997 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el “Decreto que reforma los párrafos primero y segundo del artículo 2o. del Decreto del 3 de abril de 1995, publicado el 7 del mismo mes y año, por el que se declara la reserva de las aguas nacionales superficiales en la cuenca del Río Verde, para uso doméstico y público urbano”, decreto que fue expedido por el titular del Ejecutivo Federal y en el que se señaló que es factible reducir a los 384 millones 739 mil metros cúbicos de agua que tenía reservado el Estado de Jalisco, la cantidad de 12 millones 600 mil metros cúbicos de agua para actividades pecuarias en el mismo Estado de Jalisco, por lo que el volumen máximo anual que se reserva para uso doméstico y urbano es de 491 millones 976 mil metros cúbicos de agua, de los cuales para el estado  de Guanajuato se reserva 119 millones 837 mil metros cúbicos de agua y para Jalisco 372 millones 139 mil metros cúbicos de agua”.

Sin embargo, los datos estadísticos tomados como base para el balance hidrológico del río Verde, en los  estudios que sirvieron de base para decretar la reserva de aguas enunciadas en los párrafos anteriores, “comprenden del año 1950 al año 1981”, años atípicos en relación con las graves sequías que se vivieron posteriormente.

En el acuerdo por el que se da a conocer el resultado de los estudios de  disponibilidad media anual de las aguas superficiales “en la cuenca hidrológica Rio Verde 1 se publica un volumen disponible a la salida de 54.64 millones de metros cúbicos” (DOF).

Lunes 28 de agosto de 2006).  En esa misma cuenca, en el acuerdo por el que se da a conocer el resultado de los estudios de disponibilidad media anual de las aguas superficiales, publicado en el DOF el lunes 29 de noviembre de 2010, el volumen disponible a la salida es de tan solo 9.05 millones de metros cúbicos. Una disminución a un sexto del volumen disponible tan solo  cuatro años atrás”.

Ese escenario “es motivo suficiente para que se declare  improcedente el referido trasvase, pues no se pueden tener vigentes vedas y reservas de agua al  mismo tiempo, además de que los datos estadísticos que sirvieron de base para decretar la reserva de agua son obsoletos para aplicarse en la actualidad. Tampoco se cumple con el propósito condicionado en el Decreto de 1995, pues gran cantidad del agua reservada se encuentra en uso y hacer valer dicha reserva en las condiciones actuales sí afecta derechos de terceros. Esto sin tomar en consideración que existe una drástica caída en la disponibilidad media anual registrada entre 2006 y 2010 y no se ha determinado el caudal para la conservación ecológica, que establece la Norma Oficial Mexicana NMX-AA-159-SCFI-2012”.

Así, añade el presidente del Conredes, “el sector agropecuario no podrá disponer del agua necesaria para su actividad y está en grave riesgo de que le sean reducidos aún volúmenes  concesionados, con la finalidad de cumplir con los compromisos contraídos ante la empresa concesionaria española Abengoa”.

Existe un gran número de situaciones, “algunas ya documentadas y otras fáciles de documentar, que muestran que en la cuenca del río Verde no hay agua de sobra y que por el contrario, bajo principios de sustentabilidad, existe un gran déficit”.

Así llega a la petición: “por todo lo anterior, no dude en rectificar el rumbo heredado con el compromiso de ceder agua del río Verde en la parte correspondiente al estado de Jalisco y pronunciarse en contra del citado trasvase, capitalizando con ello el gran apoyo que sin duda tendrá de los habitantes de Los Altos y del propio estado, sobre todo del área metropolitana de Guadalajara, pues con esta medida hará  posible complementar el abasto de agua necesario para ella”.