Llaman gays “senador closetero” a Martínez

Marchan casi 80 mil integrantes de esa comunidad del Ángel a la plancha del Zócalo; “no somos moda”, recuerdan al legislador.

México

La Marcha del Orgullo Gay encontró en las declaraciones del senador José María Martínez, titular de la Comisión de la Familia, la principal motivación para defender sus derechos. El legislador panista considera que las uniones entre personas del mismo sexo no son familias.

Bajo el lema: “No somos moda, somos familia” y con la arenga: “No nos gusta el PAN, nos gusta la tortilla nacional”, casi 80 mil integrantes de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transgénero, Travesti, Transexual e Intersexual (LGBTTTI) expresaron  su rechazo a los conceptos sobre la familia del legislador.

El contingente partió del Monumento del Ángel de la Independencia, donde se congregaron diversos grupos de apoyo, como Los vaqueros mexiquenses, quienes, a caballo, los acompañaron hasta el Zócalo.

Por algunas horas Paseo de la Reforma se convirtió en un carnaval; las canciones de Thalía, Gloria Trevi y Marisela, entre otras, amenizaron el recorrido.

Durante los posicionamientos iniciales dejaron claras dos cosas: la desaprobación de los dichos del senador panista y la abrogación de la comisión parlamentaria que preside.

Iván Tagle, coordinador del grupo de jóvenes LGBTTTI, consideró que el legislador tiene pensamientos arcaicos, que no corresponden a las libertades y derechos de las personas en la actualidad.

Indicó que este tipo de pronunciamientos fomentan la violencia y la homofobia hacia el sector, y que lo más reprobable es que provengan de los representantes de la sociedad.

“La Corte ya lo resolvió, lamentamos mucho que (el senador) deje ver su homofobia de esa manera; afortunadamente tenemos muchos aliados y si se quiere quedar en la era arcaica, que se quede, pero que no falte a mis derechos y fomente la homofobia”, dijo.

A su paso por el Senado, el contingente expresó frente a ese recinto sus inconformidades. Los gritos: “Esos senadores son maricones” o “Eeeehhh… Puto”, retumbaron en las paredes.

Ahí, anarquistas gays, vestidos de negro y cubiertos de la cabeza, hicieron algunas pintas y lanzaron globos con agua. “Si a nivel general hay actos de discriminación, en lo individual también”, comentó Dylan, un ex policía capitalino.

Narró que en la corporación sufrió insultos por parte de algunos de sus compañeros debido a sus preferencias sexuales, aunque reconoció que ese no fue el motivo de su salida.

La Coalición T-47 lideró la marcha, que  contó con 14 plataformas, 17 vehículos y dos Turibuses, desde donde se lanzaron papeles para informar a la ciudadanía, en especial, sobre sexualidad.

Un total de mil 868 uniformados vigilaron el avance, de los cuales 600 fueron de la Policía de Proximidad, 600 de la Metropolitana, 400 de Tránsito, 200 de la Subsecretaría de Participación Ciudadana, ERUM, Inspección Policial y Derechos Humanos, entre otros, quienes se apoyaron con 107 vehículos.

En general, la marcha avanzó sin problemas al Zócalo, aunque fue detenida por unos minutos por efectivos de seguridad, debido a que varios ciudadanos veían los juegos del Mundial.

Al concluir la movilización, que duró poco más de tres horas, la comunidad LGBTTTI se adueñó del primer cuadro del DF, donde, con toda la libertad, disfrutaron de los derechos que los amparan, mismos que defenderán “de las intenciones retrógradas de un senador closetero”.