REPORTAJE | POR PATRICIA CHAGOYA

Ciudadanos hacen la guerra al graffiti

Limpian unas 60 marcas al día

Esta asociación que es encabezada por estadounidenses, pone su granito de arena para hacer de San Miguel de Allende la ciudad más bonita del mundo.

Elías remueve el graffiti de las paredes en las calles de San Miguel de Allende.
Elías remueve el graffiti de las paredes en las calles de San Miguel de Allende. (Arturo Andrade)

San Miguel de Allende

Para lograr que San Miguel de Allende luzca diariamente hermosa, sin una raya de graffiti, existe una asociación encabezada por estadounidenses que se encarga de limpiar día a día las paredes de esta majestuosa ciudad.

Esta asociación antigraffiti tiene ocho años operando en todas las calles de San Miguel de Allende y el señor Elías Ramírez Margaiz, casi desde los inicios de esta asociación, ha limpiado las miles de marcas que jovencitos dejan en las paredes, muros de monumentos, así como de las calles de alguna colonia popular.

Con su estopa que impregna con tiner, cubetas con pinturas de unos cinco colores y su brocha, es como diariamente Elías se convierte en un removedor de graffiti.

Elías comienza todas las mañanas recorriendo el parque y las calles del centro de la ciudad, y donde encuentra algún graffiti comienza a removerlo con tiner y si es necesario remodelar el espacio marcado con pintura, posteriormente recorre las calles de colonias aledañas, hasta terminar su día en la periferia de la ciudad.

En el caso de las paredes o muros que sean de cantera y que presentan algunas rayas, Elías explica que utiliza una lija para tallar la piedra, eso si está rayado con crayola u otro material menos penetrante, pero sí están marcadas con pintura en aerosol, el proceso es más difícil y esa responsabilidad de limpieza se la deja a personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Durante el día, Elías limpia alrededor de unas 60 marcas, de las cuales, en la periferia son más grandes, pero en el centro de la ciudad son más constantes.

Cuando inició a trabajar como removedor de graffitis, a Elías le molestaba observar a los jóvenes que rayaban las paredes o inmuebles históricos, pero caía siempre en la conclusión de que él no tenía el “derecho” de llamarles la atención y continuaba con su labor.

Filip Lein, es el presidente de Asociación San Miguel Siempre Hermoso, desde hace ya siete años,  es originario de Brujas, Bélgica, y desde que llegó a San Miguel de Allende se maravilló de la limpieza que había en sus paredes.

“Cuando yo llegué aquí en San Miguel, lo primero que me fijé fue que no hubo graffiti y pensaba en comparación que DF o Nueva York y todas las otras ciudades en las que he vivido, qué bueno que no hay graffiti, qué linda gente”, expresó.

Un año después decidió unirse a esta asociación que ahora titula.

Para Filip, es muy importante tener una ciudad limpia, con cero graffiti, ya que considera que es como una casa a la que hay que cuidar, sin tener que censurar el verdadero arte que algunos jóvenes manifiestan de esta forma.

“Para mí es muy importante combatir el graffiti, pero no solamente es remover las marcas, pero también es decirles a los jóvenes que quitemos el vandalismo, porque eso hace daño a nuestra ciudad”, aseguró.

Es por ello que a la par, la Asociación Muros en Blanco reúne a todos los jóvenes que quieran expresarse de esta forma a plasmar su arte en bardas que ya están designadas.

Cada año, la Asociación San Miguel Siempre Hermoso, aporta 40 mil dólares y el Gobierno Municipal aporta otro 50%.