Doblemente campeona

Araceli Corrujedo Barrios forma parte del equipo las Cheyennes en Torreón, líder de la Liga Femenil de Futbol Arena de La Laguna. Fue reconocida como "Mejor corredora" y "la más Anotadora de la liga".
Araceli Corrujedo Barrios.
Araceli Corrujedo Barrios. (Alejandro Jiménez.)

Torreón, Coahuila

A pesar de considerarse ella misma una novata en el futbol americano femenil, Araceli Corrujedo Barrios ha demostrado en las dos temporadas de la Liga Femenil de Futbol Arena de La Laguna, ser la mejor exponente de este nuevo deporte en la región.

Fue apenas en agosto de 2013 cuando Araceli en compañía de su mejor amiga Karla Flores, fueron a formar parte del equipo Cheyennes.

Ha sido considerada en dos temporadas consecutivas como la jugadora más valiosa, en el primer año recibió el trofeo a "La mejor corredora". En este tuvo dos reconocimientos "Mejor corredora" y "la más Anotadora de la liga".

Desde pequeña le ha gustado el deporte, actualmente está en la Preparatoria Vasco de Quiroga en el tercer año y tiene pensado estudiar Enfermería como primera opción o Medicina de ser posible, pero le gustan este tipo de profesiones en las que algunos miembros de su familia también han incursionado.

"Yo nunca había jugado futbol americano, me gusta jugar futbol soccer, competir en atletismo en donde ha logrado algunos triunfos como un primer sitio en una 5K".

"Para mi lo mejor es haber vivido una gran final como la que tuvimos, ya que es una labor de equipo".

¿Qué es lo más difícil al practicar este deporte como mujer?

La verdad aprenderse las jugadas, hay muchas muy complicadas en las que una sola que no haga el movimiento que debe ser se echa a perder todo, en eso batallamos bastante y más porque pues nunca habíamos jugado este deporte y los entrenamientos son duros, que no cualquiera los puede aguantar.

¿No te daba miedo de salir lesionada?

La verdad siempre hay miedo, o creo que es más el nervio de cometer un error en una jugada, si veíamos que algunas compañeras sufrían lesiones, pero afortunadamente nada serio, moretones, rasguños y mucho cansancio era en realidad lo que siempre sufríamos en los juegos y entrenamientos.

¿Es complicado mezclar el estudio con el deporte?

En ocasiones sí, cuando estamos en tiempos de exámenes si es muy absorvente, pero como en el equipo somos ya unas 18 jugadoras de la misma escuela (Vasco de Quiroga) entre nosotras nos ayudamos para que la carga sea más ligera.

¿Alguén se opuso alguna vez para que jugaras este deporte?

La verdad nadie, si acaso algunas veces la gente nos ve medio raro, pero por ejemplo mi mamá siempre me apoyó y me estimuló a seguir adelante, mi novio también siempre me ha apoyado y mis amigas quienes de manera muy especial son parte de este éxito.

"Si acaso algunas veces la gente nos ve medio raro, pero por ejemplo mi mamá siempre me apoyó y me estimuló a seguir adelante".

¿Qué se siente ser considerada la mejor jugadora de este deporte en la LIFAL?

La verdad muy padre, es algo que a la vez comparto con mis compañeras ya que es una labor de equipo, pero para mi lo mejor es haber vivido una gran final como la que tuvimos ante Barracudas.

Fue una temporada muy complicada, en donde parecía que no ibamos a jugar, al final logramos entrar y poco a poco demostramos que queríamos llegar lejos.

Fue impresionante como se vivió el ambiente en esa tarde de nuestra final, los gritos, las porras, todo fue excelente y en especial ganarle a un rival que ya nos debía una y tomamos revancha en donde debe ser siempre, dentro del terreno de juego, ahí no en otro lado.

¿Invitarías a más mujeres a practicar este deporte?

Claro que sí, aunque lo deben hacer con algunos cuidados y con mucha disciplina deben considerar que este o cualquier deporte siempre le tienen que dar un buen rato del día, experimentar esa sensación las hace mejores.

Trae muchas ventajas, más salud, mayor convivencia con más personas, disciplia y alimenta las ganas de ser una triunfadora siempre".