Líder sindical de transportistas pide certificación federal para operadores

Arnoldo Licea asegura que la capacitación es más un negocio que un cambio estructural.

Guadalajara

El líder del Sindicato de Avanzada de Trabajadores del Transporte Público, Arnoldo Licea González, declara que no están dispuestos a capacitarse por segunda ocasión sino reciben una certificación federal y con valor curricular que les sirva en cualquier parte del país, así como una capacitación real que les dé mayor número de herramientas laborales.

“No queremos ir a las aulas a perder el tiempo, nosotros vemos las capacitaciones como un negocio y no como un verdadero adiestramiento a los operadores, como tampoco estamos de acuerdo en el gasto millonario que se hace por las capacitaciones, ya que cuesta más de 20 millones de pesos al transporte público, pero si tenemos que ir, queremos que sean expertos los que nos den herramientas que faciliten nuestro trabajo y que además recibamos un reconocimiento real y curricular”, dijo luego de asegurar que las escuelas de capacitación cobran a los operadores entre 500 a 3 mil pesos, siendo la más cara, la Universidad del Valle de Atemajac (UNIVA)

En tanto, hace un llamado al gobernador de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval, al secretario de Movilidad, Mauricio Gudiño;  al secretario del Trabajo y Previsión Social, Jesús Almaguer Ramírez y al secretario de Educación Jalisco, Francisco de Jesús Ayón López, para que las capacitaciones sean como la ley señala, donde aseguran 50 por ciento debe ser teórico y 50 por ciento en campo.

“Proponemos que en el llamado fortalecimiento que se les va a repetir a los operadores se les imparta el programa que ya tiene la Red Conocer, como estándar de competencia, conocimiento, competitividad y crecimiento que ya se imparte en Puebla y en Oaxaca, pues lo que nosotros estamos recibiendo carecen de las condiciones necesarias para que el operador ejerza su trabajo”

Al final, el representante sindical, criticó las llamadas certificaciones, asegurando que todas las rutas -certificadas y no- trabajan en las mismas condiciones deplorables, sólo que unas cobran más. Además, agregó que desean estar preparados en primeros auxilios, en manejo del estrés y en cómo actuar ante una emergencia como robos y narcobloqueos.

“Nuestro trabajo es difícil porque manejamos vidas, nos ha tocado que alguien se desmaya y no sabemos ni que hacer, o cuando se suben a las unidades a robar no sabes cómo actuar para defender a los usuarios”.

Entre sus propuestas están la de crear un área de recursos humanos donde se capacite al personal de nuevo ingreso, así como políticas públicas que integren acciones de seguridad vial dirigida a peatones, choferes de autos particulares y operadores del transporte público.