Vuelven a cambiar versión en el robo de libros de texto

Ahora descartan que haya sido un remanente para reposición y retoman lo que dijeron al principio, que estaban destinados a alumnos que no los recibieron.
Enrique Flores, Coordinador Jurídico de la Secretaría de Educación en Coahuila.
Enrique Flores, Coordinador Jurídico de la Secretaría de Educación en Coahuila. (Agencia Infonor.)

Saltillo, Coahuila

Las investigaciones relacionadas con el robo de libros de texto a la Secretaría de Educación todavía no concluyen y de un momento a otro el caso pasará a un juez penal.

En la Procuraduría General de Justicia del Estado el único señalado es Antonio Cháirez Camporredondo, quien era jefe del área de almacén y encargado de la distribución de los libros, pero en la investigación administrativa han comparecido también subsecretarios y distintos jefes de dependencias.

Mientras el caso llega al juzgado, la SEDU regresó a la versión original respecto a que los ejemplares no eran remanente, sino que estaban almacenados de forma temporal mientras se enviaban a las distintas regiones del Estado y se entregaban en cada escuela.

El director Jurídico de la dependencia, Enrique Flores Ruiz, dijo que desde hace una semana la SEDU no ha sido requerida por el Ministerio Público para aportar datos o declaraciones en torno al caso y tiene conocimiento que de un momento a otro se consignará el expediente a un juzgado penal.

Explicó que para agilizar las indagatorias Cháirez fue separado del cargo y actualmente se encuentra fuera de la Secretaría por una incapacidad médica.

"La persona ya no está en esa función como responsable del área de almacén de libro de texto. Ahora está Francisco Fuentes Reyna, quien fue delegado de la Secretaría del Trabajo y el anterior era Antonio Cháirez Camporredondo (...) quien está sujeto a investigación por parte de la Secretaría, como titular del área", indicó.

Dijo que en sus declaraciones, Cháirez admitió haber ordenado la extracción de los libros del almacén general y llevarlos a la vivienda donde la Policía del Estado los encontró.

"Este señor (Antonio Cháirez), argumenta que dio la autorización de sacar los libros del almacén y los llevaran a la casa particular porque era de un proveedor transportista y de ahí se iban a repartir a las regiones del Estado, algo que no es coherente porque hay almacenes regionales".

"Además, qué transportista saca, sube, baja, vuelve a cargar y luego vuelve a llevar, cuando el proceso es que no se sacan los libros hasta que la subsecretaría de Educación Básica o quien conoce el tema de libros lo autoriza por escrito", señaló.

Dijo que la Secretaría de Educación no descarta la probable responsabilidad de ningún servidor público.

"Están todos (sujetos a investigación). Él es el único (Cháirez) que aparece como responsable del proceso. Dentro de nuestro proceso administrativo estamos citando a declarar, a través de informes, por ser altos funcionarios, a los subsecretarios, a su jefe, a todos, porque tenemos que conocer cómo se suscitaron los hechos", señaló

Aseguró que actualmente no hay libros de texto en almacén pues por lo avanzado del ciclo escolar todos se entregaron.

También aclaró que no fueron 95 mil libros los que se extrajeron y posteriormente se recuperaron, sino 107 mil dentro de mil 600 cajas y que estos eran para entregarse en escuelas de toda la entidad y no una reserva como se había indicado posterior al robo.

Se puso al descubierto las contradicciones, pues frente a la versión original de que había un remanente de libros para reposición, oficialmente la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos señaló que no se entregan libros de reserva a las entidades.

Además tampoco coincidían las cifras que daba la Secretaría de Educación sobre los libros en reserva.