Libro electrónico no sustituirá al impreso

“Los alumnos están leyendo en su mayor parte lo que vemos en clase en internet, celular, tablets. Hay un desplazamiento pero no significa la desaparición del libro”, advirtió Francisco Javier Beltrán.
La Casa de Cultura es sede de presentaciones de libros, danza, centro de lectura y desarrollo.
En 2012 se produjeron 330 millones de libros en el país. (Foto: Ana María Arroyo)

Toluca

El libro electrónico ha desplazado al impreso entre el sector joven, pero nunca lo podrá sustituir por completo, consideró el experto el Letras de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), Francisco Javier Beltrán Cabrera.

El reporte que emitió el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI) indica que en 2012 se produjeron 330 millones de libros en el país, pero la mayoría son de texto gratuito y 57 por ciento corresponde al sector público.

De este último porcentaje, 80 por ciento es de textos gratuitos. En el sector privado se hicieron 98.3 millones para venta y 44.5 millones para programas del gobierno. En general, el libro electrónico no figura de manera significativa en las estadísticas mexicanas.

Beltrán Cabrera consideró que al menos entre el sector estudiantil, el libro electrónico sí cobra mayor presencia y ha ido desplazando al impreso por diversas ventajas como es la accesibilidad, el costo, la manipulación del texto e incluso el espacio y peso que representan.

"Sí es más fácil sobre todo para el sector universitario acceder a los libros a través de la red o comprarlo así porque son más electrónicos, rápidos, bajan inmediatamente, tienen muchas ventajas.

"Los alumnos están leyendo en su mayor parte lo que vemos en clase en internet, celular, tablets. Hay un desplazamiento pero no significa la desaparición del libro objeto" enfatizó el profesor universitario.

En algunos países como España, destacó, está la tendencia a hacer el libro digital por su alta dinámica que les ayudaría mucho en la comercialización, tiempo, recursos, menos papel, entre otras ventajas.

Sin embargo, aclaró, el que los jóvenes tengan acceso más fácil a infinidad de textos en internet no significa que esto aumente el nivel de lectura porque sus intereses están en otras áreas que poco tienen que ver con el conocimiento o la lectura por placer.

El uso de la tecnología es, en mayor medida, para redes sociales para relacionarse socialmente o reforzar esas relaciones, pero en pocos casos para aprovechar todo ese conocimiento y hacerlo suyo.