REPORTAJE | POR DAMIÁN RAMÍREZ

La Zapateña y el tesoro de Lucifer

En San Pedro de las Colonias, Coahuila

El terreno que hace mucho tiempo albergaba una hacienda, ahora guarda una leyenda: dinero enterrado y maldito, que hechizado, cuenta con la constante protección del señor de los infiernos, tomando diferentes formas.

Dicen que ahí se siente una mala vibra, que la piel se pone chinita y que sienten como si alguien los vigilara.
Dicen que ahí se siente una mala vibra, que la piel se pone chinita y que sienten como si alguien los vigilara. (Damián Ramírez)

San Pedro de las Colonias, Coahuila

La Zapateña fue una hacienda que existió antes de que se hiciera la repartición de tierras a los campesinos, cuando los grandes latifundistas tenían todo el poder y el dinero.

"Todos los que han visto a ese animal del demonio cuentan lo mismo, lo más aterrador que dicen, es que se les ha subido a sus vehículos".

Esta finca de la que no quedaron ni ruinas, sólo un viejo pinabete, se ubicaba entre los montes de los ejidos Santa Rita y Mayrán, en la parte baja del municipio.

Los habitantes, por lo regular gente del campo que han pasado por ese lugar, dicen que ahí se siente una mala vibra, que la piel se pone chinita y que sienten como si alguien los vigilara.

Muchos más afirman que justo donde se ubicaba "La Zapateña", hay dinero enterrado, pero como todo, la persona que lo escondió lo dejó maldito, hizo un ritual demoniaco para que nadie pudiera desenterrarlo, por ello a la fecha, nadie a sido el afortunado de obtener el tesoro.

Otros han pasado por La Zapateña para ver si son los afortunados del dinero, pasan de día y de noche, siempre cuando el reloj marca el medio día o la media noche, nadie ha sido el afortunado.

Más bien se han llevado el susto de su vida ya que al pasar por ahí, lo único que han visto, aseguran, es al demonio, el malo que toma forma de algunos animales y por qué no, de figura humana, pero siempre con el fuego del infierno reflejado en sus ojos.

Habitantes de los ejidos aledaños al sector donde se ubicaba La Zapateña, dicen que por la noche, temen transitar por la carretera que comunica a los ejidos Mayrán, Santa Rita y San Nicolás, la parte más baja del municipio y también la más desolada.

Comentan que ahora el miedo es menos, ya que la carretera fue pavimentada, lo malo, que al pasar por el tramo donde estaba la hacienda, al voltear hacia el monte sienten algo sobrenatural, como si algo malo los acechara.

Javier Escobar, vecino del ejido Santa Rita, dice que mucha gente transita esa carretera a pie, en bicicleta o muchos aún en carromatos, de igual manera, aseguró que muchos han contado que al pasar a la altura donde se ubicaba la hacienda, han sentido cosas extrañas y muchos aseguran, que han visto un puerco infernal, el cual sale de entre el monte y pasa de lado a lado la carretera.

"Todos los que han visto a ese animal del demonio cuentan lo mismo, lo más aterrador que dicen, es que el puerco se les ha subido a sus vehículos y que al estar cerca de ellos, cuando alguien se atreve a verlo, ya no es un tierno puerquito, sino el rostro del demonio en persona, por lo que muchos del susto, han quedado desmayados en el lugar".

Señaló que de hecho, se cuenta que hace muchos años, dos jovencitos murieron del susto, ya que al pasar por ese lugar, transitando por el aún camino de tierra en su tartana, se les apareció el mentado puerco del demonio.

"Dicen que los muchachitos eran del ejido Mayrán, que como se usaba antes, salieron a buscar leña al monte del ejido Santa Rita, se cuenta que cuando volvieron ya era de noche, no midieron el tiempo y al pasar por el lugar maldito, miraron que pasó el puerco de lado a lado del camino".

"Argumentan que el caballo se asustó a tal grado que ya no quiso avanzar, los jovencitos se dieron cuenta que el puerco ya estaba arriba de la tartana y cuando voltearon a verlo, vieron que el demonio lo había poseído, todos afirman que sí llegaron a su casa, pero después de una semana, murieron de susto".

Los habitantes, por lo regular gente del campo que han pasado por ese lugar, dicen que ahí se siente una mala vibra, que la piel se pone chinita y que sienten como si alguien los vigilara.

"En aquellos años y en estos tiempos, dicen que ese lugar sigue maldito, que la gente aún ha visto al puerco del demonio, muchos aseguran que el animal se desaparece, donde también están seguros... que está el dinero enterrado".

Otras personas aseguran que no vieron un puerco, sino un perro negro que al igual, sale del monte y brinca la carretera, asimismo, dicen que trae fuego en sus ojos y que "al voltear a verlo, todo se queda en silencio, como si el tiempo se detuviera y como si quisiera apoderarse de tu alma".

También mencionan, que han visto al diablo en figura de humano, con firme presencia y vestido de negro, al verlo, te invita a caminar con él, te muestra el camino hacia el tesoro de La Zapateña y ya estando ahí, te deja solo y con el alma fuera de tu cuerpo, muerto en vida.