Legisladores usan los recursos públicos para gastos personales

Algunos gastos personales, como los tampones, los rastrillos, las botas y los bubulubus, ya fueron eliminados, tras una revisión de la Dirección de Control Presupuestal del Congreso.

Guadalajara

El 25 de marzo del año pasado, la diputada por el Partido Acción Nacional (PAN), Mariana Arámbula fue a comer al restaurante de comida asiática PF Chang´s, ubicado en el centro comercial Andares. Su consumo, se pagó con recursos públicos, porque solicitó una factura a nombre del Congreso del Estado, como parte de sus gastos de la partida de “asignaciones presupuestarias al Poder Legislativo”.

Los casi 93 mil pesos que los diputados locales reciben para sus casas de enlace, se han convertido en la mayoría de los casos en un “caja chica” para sus gastos ordinarios, luego de que en su compromiso de austeridad renunciaron a prestaciones como gasolina, gastos de representación y pagos de celulares. Pero no cubren esos gastos de su bolsa, sino con recursos públicos de esa partida.

Entre las facturas y recibos entregados a MILENIO JALISCO a través de una solicitud de transparencia, se pudo corroborar que algunos gastos personales, como los tampones, los rastrillos, las botas y los bubulubus, ya fueron eliminados, tras una revisión de la Dirección de Control Presupuestal. Sin embargo, aún pudo encontrarse un recibo del diputado Elías Íñiguez, quien comprobó la compra de unos plátanos, de doce pesos.

Varios legisladores aprovechan esta partida para justificar sus gastos en restaurantes. De hecho, los más comunes son justamente los que se encuentran en la misma manzana del Congreso del Estado, Casa Velarde y El Mesón. Legisladores como los priistas Joaquín Portilla, Roberto Mendoza y Miguel Hernández, así como la panista Mariana Arámbula, son comensales asiduos, pagando con recursos públicos.

El priista Roberto Mendoza, quien es de los diputados que más recursos destinan a apoyo social, también es de los que más justifica gastos personales, especialmente de gasolina y de casetas. El legislador ha metido comprobantes por 42,952 pesos en casetas y por 118,768.85 pesos en gasolina. Además, ha entregado comprobantes por reparaciones a su vehículo por 3,600 pesos.

Por su parte, el diputado por el Partido Acción Nacional (PAN), Guillermo Martínez Mora, justifica las comidas de su personal con notas de remisión simples, sin establecer el lugar en que se dio el consumo y todas por un monto igual: 300 pesos. En esas condiciones, ha entregado comprobantes de comidas por 36 mil pesos. En las notas de remisión sólo aparecen leyendas como “ensaladas”, “sushi” o hasta “enchiladas”.

Entre quienes más facturan comidas pagadas con recursos públicos también aparece el panista Jaime Díaz Brambila, quien desde la anterior entrega de información (MILENIO JALISCO, 4 de octubre de 2013) aparece con el pago de cafés con recursos públicos. También factura sus comidas en restaurantes como La Trattoria, Applebees, Pampas, Carl’s Juniors y McDonald’s.

Sociedad debe exigir transparencia: cardenal

Porque fueron elegidos por la ciudadanía, el Arzobispo de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, llama a la sociedad a exigir a los diputados rendir cuentas sobre los recursos que reciben de forma extraordinaria a su sueldo (alrededor de 93 mil pesos) para operar las casas enlace.

Esto, luego de que la semana pasada los legisladores aprobaran eliminar las reglas que los obligaban a transparentar el uso que le dan a esos recursos.

 “Aquí entra la sociedad, la que les ha dado vamos a decir esta oportunidad de servicio a la comunidad, la sociedad tiene el deber de demandar que también los diputados den cuenta puntual y exacta de la administración de los recursos”, destacó.

El Cardenal subrayó que es necesario presionar a los diputados para que informen a la sociedad en qué gastan esos más de 90 mil pesos, “pues que haya también una presión o petición de la sociedad para que rindan cuentas porque están obligados”.

Este medio dio a conocer (18 de enero), que sólo 24 legisladores han entregado facturas y recibos sobre el uso de los recursos; sin embargo, 13 no lo han hecho, por lo que ya suman a la fecha alrededor de 18 millones de pesos que fueron utilizados sin comprobar.