Coahuilenses leen un libro al año

El diputado Francisco Hernández, dijo que se busca impulsar la creación de bibliotecas en los fraccionamientos, con el objetivo de promover la lectura, a través de estrategias de innovación normativa.
El diputado Francisco Tobías Hernández, dijo que en Coahuila es necesario fortalecer el hábito de la lectura.
El diputado Francisco Tobías Hernández, dijo que en Coahuila es necesario fortalecer el hábito de la lectura. (Milenio Digital)

Saltillo, Coahuila.

El  Congreso busca impulsar la creación de bibliotecas en fraccionamientos habitacionales del Estado, con el objetivo de promover la lectura en la entidad pues de acuerdo a la encuesta de CONACULTA realizada en 2010 sobre hábitos de lectura, los coahuilenses leen menos de un libro al año y es la entidad que menor gasto registra en la compra de libros.

En este temor el Partido Revolucionario Institucional por medio del diputado Francisco Tobías Hernández, presentó la iniciativa para reformar la fracción XIV del Artículo 3 y la adición del Artículo 160 Bis a la Ley de Asentamientos Humanos y Desarrollo Urbano del Estado de Coahuila de Zaragoza.

Asimismo refirió que de acuerdo con el Módulo sobre Lectura (MOLEC, INEGI 2015), mientras que la población nacional compró libros gastando 5 mil 392 millones de pesos, en Coahuila se registró la menor inversión, con tan sólo con 18.9 millones de pesos. 


En su exposición de motivos, el legislador destacó que con el Programa Estatal de Cultura 2011-2017, en Coahuila se han revitalizado las estrategias en materia de cultura, a partir de la convicción de que la misma representa uno de los principales componentes de desarrollo de la sociedad. 

Por ello se han planeado y ejecutado acciones para fomentar la lectura pues la formación lectora debe ser considerada uno de los índices de competitividad de las sociedades y los individuos ya que el capital intelectual y su aprovechamiento, elevan la productividad y se constituyen como una de las soluciones probadas para la erradicación de la pobreza y la formación de ciudadanos más críticos y participativos socialmente.

Advirtió que en Coahuila es necesario fortalecer el hábito de la lectura, toda vez que la Encuesta Nacional de Hábitos, Prácticas y Consumos Culturales, elaborada en el año 2010 por CONACULTA, arrojó que la población Coahuilense leyó 0.8 libros de esparcimiento en el año y que sólo el 19.6% de la población asistió al menos una vez a una biblioteca en este mismo periodo. 
 
Recordó que tanto el Ejecutivo como el Legislativo han tomado medidas positivas en la materia, destacando que en el año 2011 se aprobó la Ley de Fomento a la Lectura y el Libro para el Estado, en cuyo Artículo 2 se dispuso que la lectura es una actividad que debe fomentarse en el marco de las garantías constitucionales de educación, acceso a la cultura, libre manifestación de ideas, la inviolable libertad de escribir, editar y publicar libros sobre cualquier materia, propiciando el acceso a la lectura y al libro a toda la población.

“En efecto, se hace aún más necesario vigorizar las acciones legislativas y de gobierno para fortalecer el desarrollo de la lectura en nuestro estado”, precisó.


El diputado consideró que en Coahuila se cuenta con una red de infraestructura de espacios de lectura con las condiciones necesarias para que la mayoría de la población tenga acceso a la educación, a las herramientas de comunicación y la obtención de conocimiento mediante el desarrollo del hábito de la lectura, sin embargo la cantidad de bibliotecas públicas aún debe incrementarse. 

“Por esa razón, con la presente iniciativa se busca fortalecer la infraestructura social de bibliotecas fomentando la construcción de más espacios culturales a través de una estrategia basada en el marco de la coordinación social e interinstitucional para la promoción de la lectura, establecido en el Artículo 4 de la Ley de Fomento a la Lectura y el Libro del Estado”, dijo.

Por ello propuso impulsar la construcción de bibliotecas públicas a través de dos estrategias de innovación normativa, la primera es la incorporación de la palabra “bibliotecas” como uno más de los ejemplos de lo que son los equipamientos urbanos.

La segunda es la adición de un artículo a la Ley de Asentamientos Humanos y Desarrollo Urbano del Estado, mismo que no crea nuevas obligaciones para los fraccionadores, sino que busca fomentar la creación de bibliotecas derivado de las obligaciones que actualmente ya tienen en materia de construcción y cesión de áreas para equipamiento urbano, así como en el compromiso social del sector privado.