CRÓNICA | POR CECILIA ROJAS OROZCO

Domingo en la Alameda de Torreón: desde el "chanatazo" hasta el tattoo

Hay un pequeño puesto de tatuajes de hena, temporales, pero eso sí, son para "toda la familia".

Aunque está en condiciones muy feas, sigue siendo uno de los espacios públicos favoritos para las familias de La Laguna.


Torreón, Coahuila

Aunque está en condiciones muy feas, la Alameda Zaragoza sigue siendo uno de los espacios públicos favoritos para las familias de La Laguna.

El domingo en especial, se llena de familias, parejas y vendedores de todo tipo de artículos.

Es difícil decir cuántas personas llegan desde temprana hora. Pero rondan los cientos, que igual se quedan a dar una vuelta o que nada más van por su elote, su nieve o a ver que encuentran.

La Alameda Zaragoza es aún un lugar de diversión constante, a pesar de que está tan descuidada, las personas que acuden a su paseo dominical, nunca se aburren.

La variedad de diversiones es grande. En la Morelos y González Ortega se ponen los "Cantantes de la Alameda", donde va incluido el número infaltable del "Buki Lagunero", que es idéntico y canta casi igual.

Bebés en carriolas y adultos mayores con andadera o silla de ruedas, se dejan ver por sus pasillos, a pesar de que el empedrado está muy irregular, lo que dificulta el paso a todos.

Como este domingo diez fue de calor, algunos padres dejaron a sus niños entrar a darse el baño de "chanatazo" en la fuente que parece alberca y que tiene una réplica del puente plateado. ¿Traje de baño? No hace falta. Lo malo sería que los papás también decidieran "chanatearse".

Otra diversión para los niños son los jueguitos mecánicos. Además se coloca un brincolín, bajo la mirada escrutante del busto del General Ignacio Zaragoza, para que los chamacos se zangoloteen un rato.

Hay ponis, un poco tristes. La alternativa para las familias que se preocupan por el bienestar animal, es la foto-llavero arriba de una figura de ignoto material, tal vez fibra de vidrio, con forma de caballo.

Dibujos y piezas de yeso para colorear o pintar, princesas, héroes, fuscas de todos tamaños, gorritos para hadas a 25 pesos, globos de todos los colores y tipos, juguetes artesanales incluso, están en venta en estos pasillos.

Si su familia es ruda, hay un pequeño puesto de tatuajes de hena, temporales, pero eso sí, son para "toda la familia". Puede colocar en el brazo de su criatura el rostro de Jesucristo o el conejito Playboy. Y más light, los pinta caritas.

Para los mayores, hay figuras de Gatúbela, de la Santa Muerte, ropa y calzado de segunda, joyería artesanal, joyería de plata, prendas de vestir de manta bordada y personas con discapacidad visual brindan masajes relajantes a bajo costo.

Posiblemente lo mejor de todo es lo que venden para comer. Gorditas aunque sea de tarde, gorditas dulces, pastel, dulce a granel, elotes muy ricos, hot dogs, hamburguesas, paletas, nieve, bebidas no alcohólicas, fruta, tamales.

Lo que se le antoje. Pero sin duda, lo mejor son los elotes, que incluso se venden tatemados.

Realmente hay de todo. Para los impíos, hay un predicador fogoso que llama al arrepentimiento, mientras que sus acompañantes invitan a los niños a dibujar imágenes con mensajes acerca de Dios, como "Cristo le pone color a mi vida".