Desconocen si hay víctimas de nueva droga en Vallarta

CECAJ y SSJ sin detalles sobre la joven de 17 años, internada por consumir Krokodil, la sustancia inyectable más peligrosa del mundo. 

Guadalajara

Ni la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), ni su Consejo Estatal Contra las Adicciones (CECAJ) pudieron dar detalles que confirmen la presencia en la entidad de la primera víctima de la droga inyectable conocida como Krokodil (lágrimas de cocodrilo), que está cataloga como una de las sustancias más peligrosas del mundo y que ya ha llegado a México.

El titular de la SSJ, Jaime Agustín González Álvarez, respondió que ha pedido informes sobre el caso; mientras que el secretario técnico del CECAJ, Enrique Sotelo González, cayó en contradicciones al ser cuestionado por medios de comunicación. Al principio dijo que no se tenía ningún caso, luego cambió de postura.

“Hasta el día de hoy no se ha presentado ningún caso que haya sido manifestado, ni en ningún centro, ni en ningún hospital, hasta donde tenemos el dato nosotros… Sí me comentaron de este caso, del que sí oí, más sin embargo el dato que en este momento me dijeron fue que estaba en atención, en tratamiento, pero sí hubo un caso, sí existió un caso”.

Sin dar más detalles, Sotelo González afirmó que partir de hoy una comisión revisaría los doce centros de internamiento para adictos en Puerto Vallarta. Aunque, la presunta víctima  estaría internada en una unidad del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Krokodil o lágrimas de cocodrilo, es una droga inyectable de uso relativamente nuevo. En Estados Unidos se reportaron los primeros casos en 2010.

La semana pasada, trascendió en medios de comunicación que una adolescente de 17 años de edad fue la primera víctima reportada en Puerto Vallarta, luego que un funcionario del Instituto Nacional de Migración hiciera declaraciones a la prensa, asegurando que la adolescente está internada en una clínica del IMSS en aquel destino turístico, lo que hasta el momento no ha confirmado por el propio Instituto.

Krokodil es “la heroína de los pobres”, un derivado de la morfina y es sumamente peligroso pues provoca gangrena y pérdida de tejido en sus consumidores.