Buscan evitar enfermedades gastrointestinales

Manuel Alejandro Flores García, coordinador de Regulación y Fomento Sanitario en Francisco. I. Madero, afirma que niveles óptimos de cloro en el agua evitan estos padecimientos.
El agua apta para consumo humano, debe de contener niveles de cloro entre 0.02 y 1.5 ppm.
El agua apta para consumo humano, debe de contener niveles de cloro entre 0.02 y 1.5 ppm. (Milenio Digital)

Francisco I. Madero, Coahuila

El coordinador de Regulación y Fomento Sanitario de la Jurisdicción Sanitaria número 7, doctor Manuel Alejandro Flores García, declaró que semanalmente se toman entre 80 y 100 muestras de clorificación del agua que bebe la población.

Expuso que durante la temporada de calor, se incrementa el riesgo de contaminación en el agua y por ende, se desencadena un mayor número de enfermedades estomacales.

"Para evitar este tipo de padecimientos, se toman muestras de manera permanente, esto para verificar que los sistemas de agua y saneamiento cumplan con las especificaciones que marca la Norma Oficial Mexicana", expuso el funcionario.

Aclaró que para que el agua sea apta para consumo humano, debe de contener niveles de cloro entre 0.02 y 1.5 ppm (partes por millón), idóneos para abatir residuos en el líquido.

"Entre mayor cantidad de cloro en el agua, menor incidencia habrá de enfermedades diarreicas, porque mata las bacterias que puedan contaminarla", señaló.

Finalizó argumentando que cuando se detecta un brote de enfermedades gastrointestinales, se solicita inmediatamente al sistema operador de agua aumentar los niveles de cloro en el agua.