Celebra Juan Sandoval Íñiguez cumpleaños 82

Recibió a familiares, amigos y prensa en su casa de Tlaquepaque donde sonó el mariachi.
Juan Sandoval Íñiguez (centro)
Juan Sandoval Íñiguez (centro) (Nacho Reyes)

Guadalajara

Como cada 28 de marzo, el mariachi tocó las “mañanitas que cantaba el Rey de David” en punto de las 6:00 horas, para celebrar el cumpleaños del Cardenal Juan Sandoval Íñiguez quien, acompañado de sus familiares, amigos y religiosos celebró 82 años de vida.

Después de una serenata, fuegos artificiales y la canción de “Mi Lindo Michoacán” en su casa en Tlaquepaque, Juan Sandoval salió a recibir una larga fila de afectuosos saludos, abrazos y regalos, donde se mostró conmovido por el cariño de sus allegados.

Después de poco más de una hora de felicitaciones, el arzobispo emérito de Guadalajara despidió al mariachi con un “¡basta de música!”, para dar comienzo con la celebración de la misa, en conmemoración de la muerte y resurrección de Jesucristo.

El Cardenal, a sus 82 años, se vio entero. Sobre una tarima, en el patio de su hogar, adornado con flores y una gran cantidad de mesas para el desayuno de su festejo, un Cristo y una imagen de la beata María Guadalupe García Zavala, cofundadora de la Congregación Religiosa “Siervas de Santa Margarita María y los Pobres”, Sandoval Íñiguez impartió el sermón dominical, sin dejar de lado su sentido del humor. “Ahora tenemos más santos, antes todos eran de importación”, bromeó con los presentes, mientras que en momentos de oración, el tenor Flavio Becerra dirigió el coro de la celebración previo a la muerte de Cristo.

Pedro, uno de los nueve hermanos del Cardenal, platicó que lo ve fuerte y sano, pues aunque ya no tiene compromisos con la arquidiócesis, se mantiene en con una “ocupada agenda” realizando actividades recreativas.

En entrevista con medios de comunicación, el festejado invitó a celebrar a Cristo con recogimiento.

“Lo que más debemos celebrar los cristianos es la muerte y resurrección de Cristo. La salvación depende de la muerte y la resurrección de Cristo, entonces el que quiera ser verdaderamente cristiano y practicante, pues tiene que celebrar la semana Santa en recogimiento, en oración y participación en actos litúrgicos que son tan bellos y tan ricos en significado”, explicó.

Finalmente, agradeció la presencia de sus amigos (entre ellos al sacerdote Salvador Téllez), empresarios, familiares, religiosos y, sobre todo, de Dios, a quien le atribuyó su salud.

“Los años no pesan, unos los trae cargando. Me siento bien gracias a Dios, porque me ha dejado llegar hasta edad caminando y lo que sigue es pura ganancia”.