Jalisco abre el debate para tipificar violencia obstétrica

Defensoras de derechos humanos se pronuncian por frenar el maltrato y las humillaciones que sufren muchas mujeres durante el parto. En el estado no existe ningún registro sobre el tema.
Debido a que no hay registros sobre los tratos recibidos, no existe el concepto en la ley, por lo que no se denuncia.
Debido a que no hay registros sobre los tratos recibidos, no existe el concepto en la ley, por lo que no se denuncia. (Especial)

Guadalajara

Jalisco abrió el debate para tipificar la violencia obstétrica como un delito y con ello la posibilidad de sancionar por la vía penal al personal de salud que ejerza cualquier forma de maltrato y humillaciones a las mujeres durante la atención del embarazo o parto.

Del fenómeno no se tiene ni un registro en el estado –nadie toma nota del trato recibido por cada madre en la sala de expulsión- y como no existe el concepto en la ley, no se denuncia. “Lo más triste de la violencia obstétrica es que todos, seamos médicos o no, tenemos una anécdota que contar al respecto”, reconoció Abril Ríos Alatorre, representante del Colegio de Ginecobstetras del Estado de Jalisco.

Desde mujeres que son obligadas a parir acostadas y con las piernas hacia arriba -contrario a sus usos y costumbres del parto vertical-; las que son objeto de burlas, insultos, amenazas, intimidación o humillaciones durante el proceso del parto, regañadas por llorar, quejarse o gritar; las que son estrujadas o lastimadas físicamente, hasta las pacientes a quienes se les niega la atención, son ignoradas en sus reclamos o se toman decisiones sin consultarlas, incluida la esterilización o colocación de un método anticonceptivo.

El tema fue abordado ayer en el Congreso del Estado dentro del foro “Mi Cuerpo, Mi Salud, Panel Sobre Violencia Obstétrica”, convocado por la presidente de la Comisión de Equidad y Género, Fabiola Guadalupe Loya Hernández, autora de una de las dos iniciativas que al respecto tiene la LX Legislatura local en estudio.

Más tardó el panel en ser inaugurado, que en aflorar el debate: los médicos manifestaron su oposición a que se tipifique la violencia obstétrica como un delito en Jalisco, pues consideran que esta propuesta “criminaliza” al gremio; mientras las defensoras de derechos humanos se pronuncian por frenar el maltrato y humillaciones que sufren muchas mujeres durante el parto.

El mismo término de violencia obstétrica fue objeto de confrontación. “Es estigmatizante, es discriminatorio, es agresivo, es denigrante para nuestra profesión”, opinó Sergio Fajardo Dueñas, médico del Hospital Civil de Guadalajara y representante de la Federación de Ginecobstetras de México, tras anunciar que en conjunto con la Secretaría de Salud federal emitirán un pronunciamiento sobre el tema que está emergiendo en varios estados del país.

“Es un concepto erróneo, partiendo  de un contexto social que busca sustento en una cultura de la paz y la no violencia, resultando por demás de alto riesgo para la mejor relación médico-paciente”, sostuvo el titular de la Comisión de Arbitraje Médico del Estado de Jalisco (Camejal), Salvador Chávez Ramírez.

Del lado contrario, organizaciones defensoras de derechos humanos de las mujeres como Gire AC, apoyaron la propuesta de ley que, aseguran, no busca “criminalizar” a los médicos sino frenar los maltratos que sufren las usuarias en las unidades médicas durante la atención de su parto, dijo Alma Beltrán.

La diputada Fabiola Loya explicó que su propuesta busca “evitar el trato deshumanizado a la mujer embarazada” y la tendencia a resolver procesos reproductivos naturales como una enfermedad. Y se dirigió a los médicos presentes: “No estoy tratando con mi iniciativa de criminalizarlos, estamos tratando de generar una cultura de la no violencia, de trabajar mano a mano”, sostuvo.

El presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ), Felipe Álvarez Cibrián, apuntó que “los casos de violencia obstétrica, entendida ésta como un acto médico en contra de una mujer o su producto por dolo o negligencia, sí pueden existir, pero yo considero que eso ya está resuelto en la legislación penal”. Opinó que es innecesario indexar el término en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y propuso hablar de “responsabilidad obstétrica”.

El ombudsman destacó que 25 por ciento de las recomendaciones en el área de salud emitidas por la CEDHJ en ocho años bajo su administración, acreditan violaciones a derechos humanos en la atención obstétrica. La mayoría derivaron en muerte del producto o el recién nacido.

La ginecobstetra Abril Ríos compartió en entrevista que ella misma debió frenar a una enfermera que metió gasas en la boca para callar a una mujer en trabajo de parto, sin embargo coincide que tipificar la violencia obstétrica no es la solución.

“La mujer tiene derecho a decidir sobre la oportunidad de tener un parto en vez de una cesárea, de caminar, de optar por un parto vertical, de amamantar de inmediato, pero a sabiendas de que nosotros los ginecobstetras somos quienes tenemos la educación y la preparación para cuidarla a ella y a sus complicaciones, y prevenirlas… Sabemos que existe el que dice ‘pásala a cesárea porque está muy gritona’ y lo que queremos es impulsar la atención de calidad, con educación de la mismas pacientes y del personal”, dijo.

El panel cerró tras varias rondas de preguntas. El debate abierto.

Violencia obstétrica

Es una forma específica de violación a los derechos humanos y reproductivos de las mujeres

Se genera en el ámbito de la atención del embarazo, parto y posparto en los servicios de salud públicos y privados

La ejerce el personal de salud en contra de las mujeres con actos como regaños, burlas, insultos, amenazas, intimidación, humillaciones, manipulación de la información, negación al tratamiento, aplazamiento de la atención médica urgente, parto deshumanizado, indiferencia a solicitudes o reclamos de las pacientes, usarlas como recurso didáctico sin respetar su dignidad, manipulación y coacción para que acepten tratamientos, esterilización o colocación de métodos anticonceptivos sin su consentimiento

Fuente: Grupo de Información y Reproducción Elegida (GIRE), AC.